Módulos Temas Día

El cine es un espejo Raúl Ortiz Mory Raúl Ortiz Mory

Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story by Martin Scorsese

rolling-thunder-revue-a-bob-dylan-story-by-martin-scorsese-2019-netflix (1)

Bob Dylan es de los pocos artistas que con más de cincuenta años de trayectoria todavía se embarca en giras interminables. Las breves pausas entre una serie de conciertos y otra, solo han servido para que reformule su próximo destino. Sin embargo, la vuelta definitiva a la carretera tiene la marca imborrable de The Rolling Thunder Revue, gira que Dylan desarrolló junto a un grupo de cantantes y músicos por Estados Unidos y Canadá, entre octubre de 1975 y mayo de 1976.

El cantautor recorrió ciudades donde la capacidad de los recintos elegidos para tocar albergaba a poco más de tres mil personas. Para cualquier hombre con aura de rockstar esto significa algo minúsculo, pero Dylan había ideado meticulosamente sus nuevas presentaciones lejos de las multitudes. Con el rostro pintado, pañuelo al cuello y cubierta su cabeza por un sombrero adornado de flores, Dylan podía cantar durante tres horas ofreciendo reversiones de sus temas más famosos y también se daba tiempo para explorar los nuevos significados que adquirían sus composiciones menos populares.

Sobre el escenario, lo acompañaban figuras de la música como Joan Baez, Jack Elliot, Joni Mitchell, Mick Ronson, el poeta Allen Ginsberg, entre otros artistas, en algo que no parecía un simple concierto. Dylan tenía claro que las máscaras, el vestuario y la puesta en escena estaban más familiarizadas con un teatro ambulante musical, un caótico vodevil o un espectáculo de magia, que con una presentación rockera convencional. La mística de los ocho meses que duró The Rolling Thunder Revue se resume a la interacción que el cantante sostuvo con la pequeña tropa que lideraba y los entretelones de los viajes a bordo de la casa rodante que el mismo Dylan conducía.

Rolling Thunder Revue (2019) también es el nombre del documental que recientemente Martin Scorsese ha estrenado, vía Netflix, y que narra las peripecias de la gira, aunque con una mirada cómplice, idealista y tangencial comparada a lo que realmente fue la frenética aventura encabezada por Dylan. Scorsese construye el retrato del artista desde dos frentes: material fílmico que no se utilizó en la película Clara y Renaldo (Bob Dylan, 1978), y una serie de entrevistas donde se distinguen conversaciones inventadas y reales. El ensamblaje es tan bueno que uno puede quedar satisfecho al descubrir a un Dylan enigmático, divertido y reflexivo. A caballo, entre el musical y la “comedia”, Rolling Thunder Revue va más allá del simple trazo biográfico.

Lo mejor que tiene el nuevo trabajo de Scorsese es la manera de camuflar la relevancia artística de Dylan, inconfundible ícono cultural del siglo XX, sin caer en la adulación innecesaria. Si bien los testimonios ayudan a entender la influencia que tuvo en los jóvenes de los Estados Unidos en los años 60 y 70, también dan paso a situaciones risibles que desmitifican al genio. El cantante cuestiona su legado, los procesos de creación musical, las relaciones interpersonales y, por supuesto, la organización de la gira. Siempre en tono socarrón. Además, Scorsese aterriza la grandeza de Dylan contraponiendo videos de hace 40 años con las entrevistas conseguidas para su documental. De esta forma se entienden mejor los cambios que ha dado el cantante en cuanto a su manera de pensar y sentir.

También hay mucho espacio para el humor. Una de las secuencias más divertidas está protagonizada por la actriz Sharon Stone cuando detalla un supuesto flirteo con Dylan durante el paso del músico y su banda por un pueblo olvidado de la América profunda. Una historia de ficción fabulosa que se suma a la dislocada versión del origen del material fílmico que utiliza Scorsese en esta película. Buena parte del hilo argumentativo del documental es una fachada que el director ha enhebrado hábilmente a fin de llegar a una verdad más amplia: Dylan es un artista que se esconde detrás de tenues caretas a fin de comprender la turbulencia fraternal y social de su entorno íntimo y de su país, respectivamente.

A sus 78 años, Dylan maneja números y distinciones que pocos ostentan: casi 70 álbumes (entre discos de estudio, en directo, recopilaciones y bootlegs), una gira que desde 1988 no ha tenido pausas (más de 100 conciertos por año), un Nobel de Literatura, dos doctorados honorarios, un Oscar, 13 Grammys, un Pulitzer, un Príncipe de Asturias, etc., pero lo que más atrae del cantante y que Martin Scorsese ha plasmado fielmente es el magnetismo que ejerce a donde vaya. Rolling Thunder Revue es un gran documental, concebido desde la óptica de un maestro del cine que redescubre a un gigante de la canción popular.

 

 

Leer comentarios ( )