Buscando la inversión sin riesgo
Alex es un joven arquitecto que acostumbra a ahorrar cada mes. Siendo financieramente conservador pidió consejo a un banco respecto a las inversiones sin riesgo. Por ello, a inicios del presente año le recomendaron los fondos mutuos de corto plazo. Alex siguió el consejo, pero en la duda adquirió tanto cuotas de fondos en soles como en dólares.
Luego de algunos meses transcurridos Alex ha revisado sus resultados y
se encuentra que sus fondos de corto plazo en soles han ganado 0.5 %;
y los de dólares incrementaron en 0.07%. Alex sabe que la crisis actual
ha hecho perder dinero a muchos, y al menos se sintió aliviado porque
“se mantenía en su plata”. ¿Habrá descubierto Alex el secreto de las
inversiones sin riesgo?
Lamentablemente no. En principio porque el dólar ha perdido valor
frente al sol en no menos del 2 %, por lo que su supuesta ganancia de
sus fondos en dólares es en realidad un saldo negativo (convirtiendo
los dólares a soles.). En cuanto a los soles, se debe tener en cuenta
que la inflación en la primera mitad del año ha superado el 1.5 %; lo
que significa que los fondos de Alex han perdido poder adquisitivo; es
decir que hoy compra menos con la plata invertida que lo que compraba a
inicios del año.
A Alex se le debió informar que no existe inversión sin riesgo. El
riesgo es ante todo la posibilidad de perder dinero al invertir. Como
concluimos de nuestra historia incluso la apreciación del sol (caída
del dólar) o la propia inflación nos pueden generar pérdidas.
El problema es que el riesgo tiene múltiples orígenes y no se pueden
controlar todos. Por ejemplo existe el riesgo de mercado que se
verifica con la fluctuación de precios de las inversiones que
realizamos (como pasa todos los días con las acciones y con los bonos
también). Igualmente existe el riesgo crediticio, que se relaciona a la
posibilidad que alguna empresa incumpla sus obligaciones de pago en los
instrumentos que emite (las calificadoras de riesgo opinan sobre ello).
Otro riesgo importante es el de liquidez, que se asocia a la
posibilidad de poder transformar nuestras inversiones en dinero de
forma rápida sin sacrificar valor (por ejemplo hay depósitos a plazo
que permiten retirar antes del vencimiento pero con castigo; lo que
significaría que no son líquidos).
Alex (como muchos otros) no desea convertirse en experto inversionista
y no le atrae mucho la idea de tener que procurar tanta información
sobre los distintos riesgos. No es necesario que lo sea; pero lo mínimo
que debe reclamar es buena información. No basta que nos hablen de los
posibles rendimientos, también deben ilustrarnos sobre los riesgos. Por
ejemplo, sus inversiones enfrentarán principalmente los siguientes
riesgos:
- acciones o bonos: riesgo de mercado y riesgo de liquidez
- en fondos mutuos que invierten en acciones o bonos: riesgo de mercado y riesgo crediticio
- en fondos mutuos de corto plazo o en depósitos a plazo: riesgo cambiario o riesgo de inflación
Por ello, la próxima vez que vaya invertir su dinero, pregunte ¿Qué riesgos enfrentará mi inversión?

