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La economía de los Panamericanos (por Juan Mendoza)

Es absurdo no renunciar a organizar los juegos Panamericanos.

Un principio elemental de economía pública es que el beneficio social de un egreso fiscal debe ser mayor a su costo. De acuerdo al Ministro Saavedra el costo de los Panamericanos será de 4,125 millones de soles. ¿Cuál es el beneficio de los juegos? ¿Qué tan buena inversión social sería realizarlos?

El primer beneficio es que habrá mayor afluencia turística durante los juegos. Según la ex-ministra Magali Silva llegarían 75 mil turistas lo cual dejaría 125 millones de dólares en el supuesto optimista que cada turista gaste 1,500 dólares durante su estadía. Supongamos que llegan no 75 mil sino 150 mil turistas y que no gastan 1,500 sino 2 mil dólares por cabeza. En ese caso, asumiendo además que todo el gasto de los turistas aumenta el PBI uno a uno, el beneficio social por concepto de turismo llegaría a los 300 millones de dólares es decir alrededor de 1,000 millones de soles.

El segundo beneficio es que, como nos ha dicho el Ministro Zavala, los 1,200 departamentos que se construirán en la villa Panamericana se pondrán a la venta al finalizar los juegos. De acuerdo a Capeco el metro cuadrado en Villa el Salvador de vivienda terminada tiene un valor de alrededor de 350 dólares. Seamos generosos. Supongamos que, debido a una extraordinaria campaña de marketing, los departamentos panamericanos se pueden vender a 500 dólares el metro cuadrado. Como cada departamento tendrá 100 metros cuadrados, el valor de venta de los 1,200 departamentos sería 60 millones de dólares o 200 millones de soles.

Un tercer beneficio podría ser el orgullo nacional derivado de ser la sede de los Panamericanos. Somos 30 millones de peruanos. Supongamos que organizar los juegos nos hace sentir orgullosos por un equivalente de 30 soles por persona. En otras palabras, cada peruano estaría dispuesto a pagar hasta 30 soles de su bolsillo para poder disfrutar del orgullo de los primeros Panamericanos en Lima. Entonces, el valor del orgullo nacional gracias a los juegos sería de 900 millones de soles.

Así, el beneficio social de los Panamericanos llegaría a 2,100 millones de soles bajo supuestos en extremo generosos. Está claro que el costo de los juegos excedería por mucho su beneficio. ¿Qué justifica entonces que no renunciemos a organizarlos? Peor aún, como es usual que los presupuestos finales sean mayores que los iniciales, lo más probable es que la pérdida social de los Panamericanos sea superior a los 3,000 millones de soles, es decir alrededor de 0.5% del PBI nacional.

La evidencia internacional nos dice, además, que organizar eventos deportivos internacionales es en general una mala inversión. Gracias a un amigo ha llegado a mis manos el artículo “The Economics of Hosting the Olympic Games” de James McBride. En el artículo, McBride nos dice que, en todos los juegos olímpicos organizados desde 1996 el presupuesto final fue mayor al inicial. Por ejemplo, en Atenas 2004 el presupuesto final fue 5 veces el inicial y en Beijing 2008 más del doble. Asimismo, McBride cuenta que el mantenimiento de los “elefantes blancos” que se construyen es una pesada carga una vez que terminan los juegos. Por ejemplo, el mantenimiento del estadio olímpico de Sydney cuesta 30 millones de dólares anuales.

De hecho, de acuerdo a McBride los únicos juegos olímpicos en que el organizador no perdió plata fueron Los Angeles 1984. En ese caso, la ciudad construyó muy poca infraestructura nueva debido a los juegos lo que le permitió economizar el presupuesto. Si todos los países que han organizado juegos olímpicos han perdido plata ¿Cómo así esperamos no perder plata con los Panamericanos? ¿Tenemos acaso mayor eficiencia y habilidades organizacionales que Londres, Vancouver o Sydney?

Los economistas Robert Baumann y Bryan Engelhardt encontraron que solo hubo un modesto efecto en el empleo durante la realización de los juegos olímpicos de invierno en Salt Lake City y que no hubo ningún impacto en el largo plazo.  Según Jon Teigland el impacto de mayores turistas en Noruega en 1994 debido a los olímpicos de invierno fue insignificante.

Seguir adelante con la organización de los Panamericanos es absurdo. No solo tenemos que organizar los Panamericanos es manera segura de perder plata, sino que el tesoro tiene el mayor déficit del siglo XXI. Es decir, a los 4,200 millones de soles habrá que agregarle el interés que se tendrá que pagar por la deuda para financiar los juegos.

Lo más grave es que organizar los Panamericanos demuestra una grosera ineficiencia en la priorización del presupuesto nacional. ¿Desde cuándo es más importante organizar pomposos juegos que darle agua y desagüe a la población? ¿Cómo así podemos darnos el lujo de perder plata en los Panamericanos si la mitad de los niños tienen anemia? ¿Quién puede sentir orgullo de ser la sede de los juegos si la varicela, una enfermedad erradicada en el mundo civilizado hace décadas, ha regresado al Perú por falta de presupuesto público para prevenirla a través de la vacunación?

 

 

 

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