Dos cervezas de barrica para poner a prueba tu mesa
Hay una pregunta que pocas veces se hace con la cerveza artesanal y que con el vino es casi un reflejo: ¿con qué la tomo? No qué estilo es, no cuántos premios tiene, no cuántos meses estuvo en barrica. Sino, con qué la tomo.
La Red Solera y la Flanders Red de 7 VIDAS merecen esa pregunta. Las dos acaban de ganar medalla en la World Beer Cup 2026, el certamen más exigente del sector, con 8.166 cervezas de 50 países y 255 jueces. Las dos son producto del Proyecto Barricas que Marco Málaga lleva construyendo desde 2019 en Tacna. Y las dos tienen un perfil sensorial que se acerca más al vino que a lo que uno asocia habitualmente con una cerveza artesanal. Eso, en términos de maridaje, lo cambia todo.
Red Solera Veintisiete meses en barricas de roble francés que antes tuvieron Cabernet Sauvignon, con cultivos mixtos de bacterias y levaduras. El resultado no es lo que el proceso anuncia: el color es dorado, la nariz es delicada, hay un funk ligero de Brettanomyces que no intimida, notas de durazno en boca, taninos presentes que recuerdan al vino tinto, acidez media y un final fresco con carácter vinoso. Una cerveza que se desarrolla en copa y que pide tiempo.
Esa acidez media y esa presencia de roble funcionan bien con preparaciones que tienen cierta grasa para equilibrar: chicharrón con camote, cecina o un rico queso andino. También tiene sentido como aperitivo, antes de que llegue el plato fuerte, con aceitunas o embutidos.
Flanders Red Más de tres años en barricas de vino tinto. La llaman la “Borgoña de Bélgica” porque su perfil se acerca más al vino que a cualquier otro estilo cervecero: aromas vinosos, frutos rojos, ciruela, bayas negras, acidez brillante, un toque de maltas oscuras al fondo. Cuerpo ligero, muy bien carbonatada. Ya ganó oro en la World Beer Cup 2025. El bronce de este año en la misma competencia, en la categoría Flanders Red and Oud Bruin, confirma que no fue casualidad.
Es la cerveza del catálogo de 7 VIDAS que más va a sorprender a quien llega desde el vino. El maridaje que más le hace justicia es el que funciona con los borgoñas: carnes de cocción lenta con jugos concentrados. En versión peruana, seco de cabrito o un estofado de res. La acidez limpia el paladar entre bocado y bocado con la misma eficiencia que un vino de buena acidez. Para quienes prefieren algo más ligero antes de sentarse a la mesa, jamón serrano o queso semicurado con alguna mermelada o fruta.
Dos cervezas distintas en origen y perfil, pero con algo en común: el tiempo como ingrediente. La Red Solera con 27 meses, la Flanders Red con más de tres años. Ese tiempo se nota en copa, y se agradece en mesa. Marco Málaga lleva acumulando premios con esta lógica desde 2019, oro y plata en la WBC 2024, oro en la WBC 2025, dos oros y una plata en el European Beer Star 2025 en Múnich, más de 225 medallas en total. La WBC 2026 es el tercer año consecutivo en el podio de la competencia más grande del mundo. Desde Tacna, Perú. Salud!

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