El Elixir de los Nuevos Comienzos: La botánica peruana llega a la barra
El mercado de destilados en el Perú no para. Hoy avanza hacia algo más ambicioso: la alquimia de autor. Una categoría de licores de terroir donde nuestra biodiversidad se viste de estética global y la costa, la sierra y la selva conviven en una sola botella.
Manan: cuando un regalo se convierte en producto
Manan nació como un gesto. Renzo Salvatierra y Frank Martí, directores del estudio creativo Newnormal, querían un obsequio de fin de año para sus clientes, algo ligado a la prosperidad y los buenos augurios. La respuesta los sorprendió. Lo que iba a quedarse en círculos privados se convirtió en un desarrollo comercial que en 2025 lanzó una edición limitada de 1,200 botellas, capturando rápidamente la atención de los referentes de la industria.
La base es un Pisco Quebranta de alta pureza. La elección no es casual: su estructura firme y perfil seco lo convierten en el conductor ideal, capaz de resaltar los sabores sin competir con ellos. Desde Tingo María, el destilador Iván Villena perfeccionó la fórmula incorporando cortezas amazónicas con siglos de historia. El chuchuhuasi, asociado a la vitalidad y la buena fortuna, se integra con la uña de gato, la icoja y el clavo huasca para producir una sensación de bienestar que va más allá del trago.
El consumidor de 2026 quiere saber qué hay detrás de la etiqueta
Con 24% de alcohol, Manan se mueve en la frecuencia de las bebidas refrescantes y conscientes que dominan el mercado premium actual. La miel de abeja y la pulpa de maracuyá suavizan las notas más intensas de las cortezas y logran un equilibrio que funciona para paladares distintos.
El nombre lo dice todo: mañana, nueva oportunidad, nuevo comienzo. La marca se propone como compañera de celebraciones, desde un emprendimiento hasta cualquier hito personal que merezca un ritual de buen augurio. La botella y la etiqueta completan el relato con un diseño que evoca la protección de las montañas peruanas, elevando el producto a un territorio donde el lujo y lo ancestral se encuentran.
Cómo beberlo
En las rocas, dos onzas y media en vaso corto: la temperatura libera la sedosidad de la miel y el carácter más profundo de los insumos amazónicos. Para quien prefiere algo más vibrante, agua tónica y una rodaja de naranja deshidratada transforman el perfil en algo claramente cosmopolita. También funciona con espumosos o frambuesa, donde la acidez contrasta de forma interesante con el dulzor natural de la mezcla.
Proyectos como Manan demuestran que innovar desde las raíces es posible y rentable. Creencias populares, insumos ancestrales y diseño contemporáneo forman una combinación con mucho futuro, y el mercado peruano de bebidas espirituosas recién está empezando a entenderlo. Salud!

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