Cepas del Sur: cuando un chef uruguayo decidió importar el vino que quería servir
En Lima sobran buenas carnes. Lo que no siempre sobra es el vino perfecto para acompañarlas. Esa fue la pregunta que encendió la chispa de Cepas del Sur, el nuevo proyecto de importación creado por Pablo y Enzo Profumo, padre e hijo, con un objetivo claro: traer vino uruguayo de calidad para que la parrilla hable el mismo idioma que la copa.
La historia no empieza en una oficina ni en una feria internacional. Empieza en la cocina. Pablo Profumo, uruguayo, fundador, dueño y chef principal de El Parrillón de Pablo Profumo, llevaba tiempo con una inquietud bastante lógica: si la carne es protagonista, el vino tiene que estar a la altura. Y si además uno nació en Uruguay, la respuesta parecía obvia.
Pablo Profumo (foto: Jaime Cuéllar/Revista Placeres)
De la nostalgia a la logística
A finales de 2023 el proyecto comenzó a tomar forma. La necesidad era concreta: incorporar un vino uruguayo que no estuviera solo por cumplir, sino que realmente funcionara con cortes de buena grasa y parrilla encendida.
Así nació Cepas del Sur.
La primera movida fue ambiciosa. Importaron once etiquetas de la bodega Pisano, una de las familias históricas del vino uruguayo. Fue una mezcla de entusiasmo, orgullo y ganas de tener todo. Después vino el filtro natural del mercado. Algunas variedades se movieron menos. Otras volaron.
La conclusión fue clara y sin sorpresa: el Tannat manda cuando hay carne de por medio.
Pisano como socio natural
La relación con Pisano no es casual. Es una bodega familiar, con historia y carácter, algo que encaja muy bien con el espíritu del Parrillón. La conexión fue directa y fluida, casi como esas sobremesas largas donde se habla de vino, familia y fútbol.
Hoy el portafolio incluye etiquetas como Cisplatino Tannat, Río de los Pájaros Tannat, RPF, Arretxea y Axis Mundi. Hay opciones para todos los niveles de curiosidad, desde quien quiere probar algo nuevo hasta quien busca una botella para celebrar en serio.
Primera Viña: el vino de la casa, pero de verdad
Uno de los puntos más interesantes del proyecto es Primera Viña, un Tannat pensado especialmente para parrilla y disponible de forma exclusiva en el restaurante. No está en supermercados ni en tiendas. Si lo quieres probar, toca sentarse a la mesa.
Es un vino directo, amable y con estructura suficiente para enfrentarse a un buen bife sin perder personalidad. En otras palabras, no se asusta fácil.
Crecimiento paso a paso
Cepas del Sur no nació con intención de invadir el mercado. El crecimiento ha sido orgánico. El principal cliente es el propio Parrillón, lo cual permite que el proyecto avance con estabilidad. Poco a poco, otros restaurantes se han ido sumando, muchos de ellos atraídos por la coherencia entre producto y relato.
Aquí no se trata solo de vender botellas. Se trata de construir cultura de vino uruguayo en Lima. Explicar qué es el Tannat, por qué funciona tan bien con carne y por qué no todo lo potente tiene que ser Malbec.
Orgullo con sabor a parrilla
Para Pablo, este proyecto tiene algo más que números. Es una forma de traer un pedazo de Uruguay a su cocina diaria. De compartir origen y tradición, pero también de demostrar que el vino uruguayo tiene carácter propio y espacio en la mesa peruana.
Cepas del Sur es joven, sí, pero tiene algo a favor: nació desde la experiencia real del restaurante. Y cuando el fundador es el primero en creer en la botella que sirve, el mensaje se vuelve más convincente.
Al final, todo empezó con una pregunta sencilla. Hoy la respuesta se sirve en copa, junto a una buena parrilla y, si la noche se alarga, probablemente con una segunda botella.

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