La vida (y quizá muerte) de dos hermosas y (ex) multimillonarias mujeres chinas
Wu Ying y Gu Chunfang son chinas. Una es mayor que otra, pero ambas son hermosas, pero sobre todo inteligentes, sagaces, intuitivas. Un detalle más, son multimillonarias, o para ser más preciso: fueron multimillonarias hasta cuando la severa justicia de su país las acusó de haber cometido fraude financiero para enriquecerse. La primera ha sido condenada a muerte, la segunda espera su sentencia.
Hasta hace seis años, Wu Ying era un modelo a seguir: según el informe Hurun, era la sexta mujer más rica de China y lanúmero 68 contando a los varones, con un patrimonio superior a los US$ 3,000 millones. Una proeza en una nación donde a las mujeres les cuesta mucho ascender. Su historia de multimillonaria la inició en 1997, con escasos 16 años de edad. Comenzó a trabajar en el salón de belleza de una de sus tías, y tras ahorrar algunos miles de yuanes pudo abrir su propio establecimiento. Creció tan aceleradamente, que una década después fundó un holding, el grupo Bense, con inversiones enhoteles, centros comerciales, automotrices y otros negocios.
En el 2006, Wu era parte de una nueva clase en un país emergente.
La otra historia es la de Gu Chunfang, una perspicaz empresaria, amante de costosos automóviles deportivos y una apasionada por la belleza, al punto que los medios de comunicación chinos la suelen llamar: “la más bella empresaria asiática”. Su trascendencia es tan grande que Xinhua, la agencia de noticias oficial de China, la ha descrito como una leyenda. La fuente de su fortuna, calculada en más de US$ 1,000 millones, fue la venta de cosméticos y ropa de lujo, y su afición al modelaje.
Sin embargo, los jueces chinos creen que ambas obtuvieron dinero ilegalmente, que convencieron a muchos incautos para que les entreguen sus ahorros a cambio de recompensarlos con altas tasas deinterés. De Wu Ying se dice que obtuvo un equivalente a US$ 63 millones, y de Gu Chunfang, a US$ 95 millones.
La práctica, conocida en China como “banca en la sombra”, es ilegal, y se puede llegar a castigar con la muerte, como ha sido sentenciada Wu Ying, ahora de 31 años, y como le podría ocurrir a la bella Gu Chunfang, de poco más de 40.
Se estima que la “banca en la sombra” mueve inversiones en China por la impresionante cantidad de US$ 1.3 billones. Claro que esta operación es ilegal, pero se arguye que son muchos los dirigentes del partido que participan de ella, aunque no todos corren la (mala) suerte de Wu Ying o la de Gu Chunfang.

