La paradoja de la crisis: mata a unos y engorda a otros
Es increíble lo que está sucediendo en Europa. Les pongo el caso de España, donde la necesidad de ahorrar recursos, debido a la crisis de deuda, ha llevado a que se tomen medidas extremas, como volver a usar el material quirúrgico, luego de esterilizarlo, claro está.
Eso está sucediendo en los hospitales catalanes, y el objetivo es abaratar el coste del instrumental, que se supone que es de un solo uso.
Lo paradójico, sin embargo, es que mientras se trata de ahorrar dinero poniendo en peligro la vida de los pacientes, por otro lado lo despilfarran, pues hoy España tiene 317,000 empleados públicos más que hace cinco años, cuando empezó la crisis. La cifra incluye tanto empleados de las administraciones como de otros entes y empresas públicas pertenecientes a ellas, según da cuenta un reportaje del diario ABC.
De esta manera, el sector público no ha dejado de ampliar su plantilla, y en el sector privado se han destruido un millón 739 mil 300 empleos.
“En estos momentos, por cada cinco trabajadores que hay en España, uno está a sueldo de la administración pública”, puntualiza ABC, y agrega que “actualmente, de los 46 millones de habitantes que tiene España en números redondos, trabajan 18 millones. De ellos, 3 millones 220 mil son empleados públicos. Es decir, en un país de 46 millones de habitantes, solo hay ocupados en el sector privado 15 millones, de cuya renta se nutre todo el sistema, incluidos los sueldos del sector público.
Bueno, no es difícil, entonces, dar con una de las razones que impide a España salir de la crisis.
Y pensar que por allá nos llaman a nosotros “sudacas tercermundistas”.

