Las redes sociales y el periodismo cívico
Los medios de comunicación están adaptando su discurso a una nueva realidad, pues los usuarios de las redes sociales comienzan a crear una agenda informativa propia. Así, la selección informativa está variando, pues ahora están primando la actualidad y la repercusión global.
Una red social es una estructura social compuesta por personas, organizaciones u otras entidades, conectadas por relaciones de amistad, parentesco, intereses comunes, intercambios económicos, sexo, creencias, conocimientos, ideología, prestigio y otros elementos comúnes.
Para establecer comunicación (interactuar) y de esta manera crear una red social on line, los componentes de ésta deberán valerse de herramientas como el chat, correo electrónico, videoconferencias, chat de voz, transferencia de archivos, blogs, grupos de discusión, foros, llamadas telefónicas on line, entre otras.
Existen múltiples empresas que ofrecen esas vías. Las más demandadas son las que poseen directorios categorizados (como amigos), medios para conectarse con los amigos (chat) y recomienda sistemas confiables. Las más populares son: MySpace, Facebook, Hi5, Twitter, Gmail, Hotmail, Blogspot y Yahoo.
Estas redes virtuales han modificado las relaciones sociales, tanto que los amigos están dejando de reunirse alrededor de una taza de café, para hacerlo frente a monitores de computadoras.
Este fenómeno está obligando a los medios de comunicación a usar esta nueva herramienta como canal comunicativo, lo que ha llevado al surgimiento de una nueva forma narrativa y hasta de hacer periodismo. Los medios de comunicación están tratando de adaptar su discurso a una nueva realidad, pues los usuarios de Facebook y otras redes sociales, con una actitud proactiva, comienzan a crear una agenda informativa propia.
De esta manera, la selección informativa está variando. Así, están comenzando a tener menos prominencia criterios como proximidad o relevancia para señalar la importancia de una noticia. Ahora están primando la actualidad y la repercusión global.
Expondré aquí solo un caso para explicar la potencia de esta nueva forma de contar las cosas.
En Yakarta, capital de Indonesia, hace unas semanas fue visto el ministro indonesio de Servicios Sociales, Salim Segaf Al-Jufrie, conduciendo su automóvil por un carril exclusivo para autobuses. Un ciudadano captó una imagen con su teléfono celular y la colgó en la red social Twitter, donde fue vista por más de 10,000 personas. Muchas descargaron su ira por la flagrante infracción de la ley.
El ministro, que era tan seguidor de las nuevas tecnologías como sus acusadores, utilizó Twitter para pedir perdón y asumir la responsabilidad de lo ocurrido. Al día siguiente, Al-Jufrie se presentó en una comisaría y recibió una multa equivalente a US$ 55 dólares.
Fueron los ciudadanos y no los medios de comunicación los que denunciaron que había roto una regla de tránsito, un ejemplo de periodismo cívico y del poder que han logrado Facebook, Twitter y otras redes sociales.

