¿Sucumbirá el periodismo en el 2015?
En el 2006 (pudo haber sido en el 2007, pero ahora es poco importante recordarlo) vi un documental de ocho minutos que aunque basado en la ficción, logró, confieso, ponerme el cabello de punta (cosa difícil por el poco pelo que me queda y el enredado estado en que siempre se encuentra).
Elaborado por un ficticio Museum of Media History, en Epic 2015, Robin Sloan y Matt Thompson
plantean una visión del futuro realmente apocalíptica para el
periodismo tal como lo conocemos ahora , y aunque aclaran que todo es
fantasía, dejan abierta la posibilidad de que llegue a suceder.
Proyectan el dominio total de las grandes corporaciones nacidas en la
red (Google, Amazon, Microsoft), y una transformación revolucionaria de
los mecanismos de generación y distribución de la información, papel
que ahora cumplimos cada vez con mayores problemas los periodistas
profesionales.
En el 2015, dicen Sloan y Thompson, la gente podrá acceder a
impresionantes cantidades de información por Internet, fundamentalmente
porque ella misma contribuirá a crear impresionantes bancos de datos y
será capaz de difundir hechos al instante y desde cualquier parte del
mundo.
Se plantea una conclusión simple: el periodismo dejará de existir, y
ese espacio lo ocuparán Google, Amazon, Microsoft. En suma, las redes
sociales dominarán.
En el documental se indica que en el 2015 Google lanzará EPIC (Evolving
Personalized Information Construct), un sistema informativo que se
alimentará con blogs, imágenes, videos, reportajes caseros y todo
material que para su creación no requerirá de periodistas (periodismo
cívico).
Todo es ficción, y los hechos relatados a partir del 2005 solo ocurren
en la imaginación de Sloan y Thompson. Sin embargo, el documental fue
lanzado para que comenzáramos a preguntarnos si el periodismo dejará de
existir por el irreparable crecimiento de las grandes corporaciones
virtuales, o porque quienes nos dedicamos a practicarlo estamos
haciendo los mejores esfuerzos para que así ocurra.
mayor fuerza lo menoscaba desde inicios de siglo sino logra adaptarse a
la demanda de usuarios que dan señas de individualismo y profundo
conocimiento de complicadas materias.
La visión de las empresas de comunicación sobre lo que vendrá aún es
muy tenue y confusa, pero intuyen que deben agruparse en grandes
conglomerados para afrontar el insospechado crecimiento de Google,
Amazon, Microsoft y otras compañías virtuales.
Los medios tendrán que abandonar sus tradicionales formas, variar su
relación con las fuentes y mejorar las técnicas para recolectar y
difundir los hechos, porque de lo contrario pueden ser seriamente
afectados hasta llegar a ser rebasados por el llamado periodismo
ciudadano.
Es oportuno aquí recordar una encuesta de Pew Research Center for the
People and the Press que da cuenta que el 100% de los periodistas
estadounidenses coinciden al señalar que la principal tarea del
periodismo es “registrar los hechos correctamente”.
Sin embargo, para los españoles Juan Luis Benavides y Carlos Quintero
esto no basta. Anotan en “Escribir en prensa” (Editorial Pearson.
Segunda Edición. 2004. Madrid, España) que la tarea es más compleja, ya
que tiene que ver con el contexto, pues la falta de este puede afectar
sustancialmente la manera en que el periódico “registra” la realidad.
De esta manera, “el relato de un hecho aislado (…) aunque verídico en
sí mismo, puede ser engañoso y, de hecho, falso. (Por ello), ya no es
suficiente reportar fielmente un hecho. Ahora es necesario reportar la
verdad acerca de ese hecho”, decía en 1947 la famosa Comisión de
Libertad de Prensa (Comisión Hutching), instalada bajo el patrocinio de
Henry Luce, fundador de la revista Time y uno de los padres del
periodismo moderno.
En consecuencia, la primera responsabilidad del periodismo es con la
verdad, en un contexto que promueva el entendimiento racional de la
realidad.
Es oportuno echarle un ojo al documental EPIC 2015, y pensar que “quizá
hubo otra manera de evitar lo que podría ocurrir con el periodismo”.
Veálo y coméntelo.

