La Fed importa, pero tu estrategia importa más
¿Debes cambiar tus inversiones cada vez que habla la Fed?
Cada vez que la Reserva Federal de Estados Unidos se reúne, ocurre algo curioso: millones de inversionistas comienzan a preguntarse si deberían comprar, vender o simplemente salir del mercado.
Esta semana volverá a suceder.
La Reserva Federal se reúne este 15 y 16 de septiembre en un escenario particularmente interesante. La inflación estadounidense se mantiene por encima de su objetivo y el último dato del Índice de Precios al Consumidor mostró un incremento de 3.4% en los últimos doce meses. Al mismo tiempo, el incremento del precio de la energía ha vuelto a generar preocupación sobre la evolución futura de los precios.
Todo esto ha incrementado las expectativas de que la Fed pueda volver a subir las tasas de interés.
Pero para una persona que está construyendo patrimonio para los próximos 10 o 20 años, quizás la pregunta más importante no sea qué hará la Fed esta semana.
La pregunta debería ser otra: ¿una decisión de tasas debería cambiar realmente mi estrategia de inversión?
¿Por qué las tasas afectan a tus inversiones?
La tasa de interés de la Reserva Federal tiene impacto sobre prácticamente todos los mercados financieros.
Cuando las tasas suben, el dinero se vuelve más caro. Empresas y consumidores enfrentan mayores costos de financiamiento y, al mismo tiempo, instrumentos de renta fija pueden comenzar a ofrecer rendimientos más atractivos.
Esto también afecta la valorización de las empresas que cotizan en bolsa. Las compañías cuyo precio depende en mayor medida de ganancias esperadas muy lejos en el futuro —como ocurre con muchas empresas de crecimiento— pueden ser particularmente sensibles a movimientos importantes en las tasas.
Por eso es perfectamente normal observar volatilidad en índices como el S&P 500 o el Nasdaq cuando el mercado cambia sus expectativas sobre lo que hará la Reserva Federal.
Entender este mecanismo es importante. Intentar anticiparlo constantemente es otra cosa.
El problema de invertir reaccionando a las noticias
Supongamos que un inversionista escucha que la Fed podría subir las tasas y decide vender sus acciones para protegerse de una posible caída.
Pero el mercado ya esperaba esa subida y, después del anuncio, las acciones terminan subiendo.
Ahora tiene un segundo problema: decidir cuándo volver a entrar.
Ese es uno de los riesgos de intentar anticipar permanentemente al mercado. No basta con acertar cuándo salir. También hay que acertar cuándo regresar.
Y repetir correctamente ambas decisiones durante años es extremadamente difícil.
Las noticias económicas son importantes para comprender lo que sucede con nuestras inversiones, pero no necesariamente deberían convertirse en órdenes automáticas de compra o venta.
Entonces, ¿qué debería hacer un inversionista?
La respuesta depende principalmente de su horizonte.
Una persona que necesitará su dinero dentro de seis meses tiene una situación completamente diferente a alguien que está construyendo patrimonio para su jubilación dentro de 20 años.
Para un inversionista de largo plazo, una reunión de la Fed debería servir principalmente para revisar cuatro cosas.
Primero, si su portafolio continúa suficientemente diversificado.
Segundo, si mantiene un nivel de riesgo que realmente puede soportar cuando llegan las caídas.
Tercero, si cuenta con suficiente liquidez para evitar vender inversiones en un mal momento ante una emergencia.
Y cuarto, si continúa realizando aportes periódicos a su estrategia de inversión.
Esto último es especialmente importante.
Cuando invertimos regularmente, dejamos de depender exclusivamente de encontrar “el momento perfecto” para entrar al mercado. Algunas compras se harán a precios altos y otras durante correcciones. Con el paso de los años, la disciplina comienza a tener más importancia que intentar pronosticar cada movimiento.
Rentabilidad y riesgo siempre deben ir juntos
También existe otra lección que una coyuntura como la actual debería recordarnos.
No podemos hablar de rentabilidad sin hablar de riesgo.
Cuando las tasas cambian, también cambia el atractivo relativo entre acciones, bonos, efectivo y otros activos. Una cartera correctamente construida no debería buscar simplemente el activo que pueda ganar más, sino una combinación coherente con los objetivos y la capacidad de asumir pérdidas de cada inversionista.
Preguntarse cuánto puedo ganar es importante.
Preguntarse cuánto puedo perder y seguir tranquilo es igual de importante.
La Fed importa, pero tu estrategia importa más
Seguir las decisiones de la Reserva Federal es necesario para comprender los mercados. Las tasas afectan el costo del dinero, las valorizaciones de las empresas, los bonos, las monedas y finalmente nuestras inversiones.
Pero existe una enorme diferencia entre estar informado y reaccionar ante cada noticia.
Si tu horizonte es de largo plazo, probablemente tu estrategia no debería cambiar cada seis semanas, que es aproximadamente la frecuencia con la que suele reunirse la Reserva Federal.
Debería cambiar cuando cambian tus objetivos, tu situación financiera, tu horizonte o tu tolerancia al riesgo.
La Fed puede cambiar las tasas en una tarde.
Tu estrategia patrimonial no debería cambiar con la misma facilidad.

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