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Cuando se está a puertas de terminar un año y dar la bienvenida a uno entrante, el optimismo y el pesimismo vuelven a encontrarse y cuestionarnos si este año “la haremos”. Las metas, propósitos y cábalas están a la orden del día y hasta nos invaden, las prendas de color amarillo, doce uvas a media noche, así como maletas para dar la vuelta a la manzana para asegurar el viaje no pueden faltar; todo es válido si se trata de fortalecer los ánimos y ayudar a atraer la prosperidad a la vida personal y a la casa; sin embargo será necesario hacer algo más si deseamos que nuestras intenciones financieras se cumplan en el 2017. Aquí les compartimos una lista de propósitos que requieren nuestra intervención para poder lograrlo y ayudarán a no dejar todo en manos de la suerte.

Para empezar será necesario que tengamos claro que quien va a mejorar las finanzas personales no es el nuevo año sino uno mismo, por lo que el primer propósito debe ser, decidir tomar el control de nuestro dinero y no permitir que el siga controlándonos.

Si decidió tomar las riendas de las finanzas, lo segundo será hacer un presupuesto anual con todo lo que se necesitará en el año, con este presupuesto se sabrá exactamente cuánto será el déficit para el 2017 y cuánto se requiere para poder estar con la mente tranquila; esto es muy importante pues cuando se vive mes a mes, el cerebro solo piensa en cómo llegar a fin de mes olvidando pensar en nuevas y más formas de generar ingresos. Igualmente con el presupuesto anual se podrá financiar el saldo negativo que se tenga con un préstamo personal dejando de lado lo perjudicial que es hacerlo desde una tarjeta de crédito como suele hacerlo la mayor parte de personas para salir del apuro. Por el contrario si vemos que tenemos excedentes, podremos mirar la mejor forma de invertirlos y el plazo al cual queremos hacer esta inversión. Si le da flojera hacer este paso lo más probable es que no se haya decidido cambiar sinceramente.

Una vez que se tenga el presupuesto armado, el tercer paso es identificar las actividades que se desarrollan y que generan ingresos de forma individual y a nivel familiar, ello con la finalidad de fijarse cuál de ellas se puede potenciar más. Todos, absolutamente todos tenemos un emprendedor dentro, quizá ya es hora de despertarlo y empezar a dejar la zona de confort, para ello será necesario considerar que este proceso es paulatino, poco a poco a fin de ir generando más ingresos sin dejar de percibir los que se tiene como base por el trabajo fijo.

Dejar la emoción y hacerle caso a la razón; el cuarto paso será convertir las decisiones en lo que respecta al dinero en decisiones siempre racionales. Si estás más tranquilo siguiendo los pasos anteriores lo más probable será que surja la gran interrogante ¿En qué gastar? siendo este el primer paso para volver a descontrolarse de las finanzas. Las personas exitosas primero generan negocios que les brinden resultados y luego piensan en gastar y darse los gustos que quieren; como en todo proceso al principio se debe tener una cuota de esfuerzo para luego ver los resultados en una mayor escala.

Por último, si ya se planificó a través del presupuesto y se ejecutó los planes a través del trabajo y emprendimiento, te habrás convertido en una persona más racional y estarás listo para llevar un control de todo lo que estás haciendo y ver que se puede mejorar, sumar y eliminar para lograr esa ansiada libertad financiera

 

 

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