Tecnología verde, tecnología sostenible y ecotecnología: la sostenibilidad del mundo depende de todos
Por: Dr. Enrique Louffat. Profesor Principal de ESAN Graduate School of Business.
La tecnología verde es un tipo de tecnología “limpia”, cuyos procesos de producción y cuyos productos y/o servicios elaborados respetan el medio ambiente, debido a una actitud consciente y responsable frente al cambio climático y al agotamiento de los recursos naturales.
La contaminación por efecto invernadero se produce por acciones humanas, como la quema de combustibles fósiles y la deforestación, entre otros eventos, que generan niveles elevados de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra. Esto origina el calentamiento global, que a su vez altera el ciclo de vida natural de los ecosistemas y provoca fenómenos meteorológicos extremos.
En esencia, los principales objetivos de la tecnología verde son: conservar el medioambiente, reducir la huella de carbono, promover energías renovables y desarrollar tecnologías limpias.
En ese contexto, poner en acción tecnologías sostenibles ayuda a paliar las emisiones y, así, disminuir la huella de carbono en todo el mundo. Los actores naturales para actuar son las sociedades y, dentro de ellas, las empresas, como generadoras de acciones, productos y/o servicios que contribuyan a estabilizar de manera sostenible el equilibrio de la vida. Por ello, más allá del sentido de responsabilidad social, las empresas que estén preocupadas por contribuir a solucionar este problema complejo de la humanidad pueden obtener beneficios tangibles: ahorros financieros mediante sistemas energéticos más eficientes; beneficios económicos, creando nuevos puestos de trabajo; mejora de la salud pública, reduciendo enfermedades provocadas por la contaminación; y reputación empresarial, que genera atracción e integración con sus stakeholders.
Sin embargo, algunos desafíos que enfrentan las empresas para migrar hacia tecnologías verdes recaen en los siguientes factores: costos iniciales elevados; competencia desleal con tecnologías tradicionales; falta de incentivos y políticas claras; escasa capacitación y cultura empresarial; infraestructura limitada; y dificultad para medir el retorno de la inversión (ROI).
La tipología de la tecnología verde presenta un espectro amplio de actuación, que va desde focos mundiales como el cambio climático y las emisiones de carbono hasta focos locales específicos, como la protección de ecosistemas determinados o especies en peligro de extinción. Algunos campos donde puede apreciarse son:
- Energía solar: paneles solares que convierten la luz solar en energía eléctrica sin producir contaminación, constituyéndose en una fuente de energía renovable y sostenible.
- Energía eólica: aerogeneradores que capturan el viento y lo convierten en electricidad sin generar gases de efecto invernadero ni contaminantes atmosféricos.
- Energía hidroeléctrica: producción de energía transformando la energía del agua en movimiento de ríos y embalses.
- Eficiencia energética: reducción del consumo mediante soluciones, equipos y/o dispositivos, por ejemplo, luces con tecnología LED.
- Transporte sostenible: migración hacia la energía eléctrica y reducción del consumo de combustibles fósiles contaminantes.
- Arquitectura sostenible: gestión adecuada del consumo de agua y aprovechamiento de la luz solar en los diseños.
- Agricultura y ganadería sostenibles: orientadas a reducir los altos costos del uso de la tierra y el agua, así como el daño ecológico provocado por pesticidas, fertilizantes y desechos animales.
- Reciclaje: reutilización de recursos, materiales y/o desechos como plástico, vidrio, papel y metal, así como materias primas provenientes de residuos electrónicos o piezas de automóviles.
La importancia de la tecnología verde para el mundo se enmarca en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promulgados por la ONU en 2015, “como un llamamiento universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que para 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad”. Si bien todos ellos están interrelacionados e interactúan entre sí, algunos se focalizan específicamente en la tecnología verde, a saber:
Objetivo 6: Agua limpia y saneamiento.
Objetivo 7: Energía asequible y no contaminante.
Objetivo 11: Ciudades y comunidades sostenibles.
Objetivo 13: Acción por el clima.
Objetivo 14: Vida submarina.
Objetivo 15: Vida de ecosistemas terrestres.
Es importante tomar conciencia de que el planeta solo se salvará con el pensamiento y la acción de cada uno de nosotros, impactando en aspectos fundamentales del ser humano como: la salud y la calidad de vida, pues se reducirán considerablemente enfermedades de toda naturaleza; la equidad social, ya que brinda a diversas comunidades acceso democrático a la energía y los recursos; la educación y la conciencia para proteger nuestro hábitat natural; y una economía sostenible, creando campos de acción laboral y desarrollo económico-social en nuevas industrias tecnológicamente responsables.

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