¿Y tú, qué reputación tienes?
En los últimos años algunas empresas han aprendido a reconocer la importancia de la reputación empresarial como un factor clave que agrega valor, el mismo que indudablemente se refleja en la atracción y retención y consecuentemente en la última línea del negocio.
La imagen y reputación de una empresa juega un papel fundamental, cuando de atraer talento se trata. En nuestra línea de negocio es un factor decisivo.
De hecho existen varias empresas para las cuales es, extremadamente difícil, atraer ejecutivos, dada la reputación que la empresa tiene, sea esta una reflejo de la realidad o solo una comunicación mal manejada.
La reputación incide en la identidad y posicionamiento de la marca: una buena reputación vuelve mucho más atractiva a la empresa, tanto para el público objetivo, como para los inversionistas. Esta incide positivamente también en reclutamiento de talento, valor de diferenciación frente a la competencia, percepción de servicios y productos y el potencial de minimizar el impacto de mensajes negativos que pudieran existir.
Para desarrollar el concepto de valor agregado que brinda la reputación, imaginemos que cada empresa es una persona y que sus acciones crean percepciones particulares. Cuando la persona causa, constantemente, impresiones positivas, “cae bien”, es popular: goza de buena reputación. Normalmente el que “cae bien” suele conseguir sus objetivos con menos esfuerzos que el pesado del grupo. La buena reputación induce confianza y lealtad, al punto de crear fidelizados e incluso influenciadores positivos entre sus simpatizantes. Hoy el índice de reputación de la empresa es un instrumento de gerencia que permite desarrollar una buena relación empresa – stakeholders.
Definitivamente, no son sus servicios o productos los que ayudan a definir la reputación de una empresa como empleador, sino más bien los valores y comportamiento frente a la sociedad. Atributos intangibles de gran influencia pueden ser: la ética, servicio fuera de serie, buen trato a sus empleados, sentido de responsabilidad del social y ambiental.
Vale la pena resaltar que el nivel de reputación no es necesariamente directamente proporcional al nivel de recordación de marca. Esto es comprensible ya que en la recordación se cuenta con variables adicionales (combinación de impacto de mensaje, frecuencia y alcance del mismo).
Para nosotros, los peruanos, las industrias que gozan de la reputación más positiva son las de alimentos y medios de comunicación. Mientras que dentro de las que ocupan el lado opuesto del espectro, están las industrias de servicios, retail y minería.
Aunque inherentemente representa un valor intangible, la reputación empresarial cobra mayor peso, dado que influye de manera directa en los ingresos. Tanto es así, que según estudios del Monitor Europeo de Comunicación 2011, revela que los encargados de la gestión de intangibles toman un espacio cada vez más critico en la toma de decisiones estratégicas de la empresa.
Algunas grandes compañías, cuentan con departamentos dedicados a la estrategia de reputación corporativa (responsabilidad social, ambiental y económica). Está muy bien, sin embargo, hoy en día se exige ‘algo’ más: know-how digital. La enérgica y creciente influencia de la tecnología y las redes sociales promueven que las herramientas de gestión de reputación sean incluso más sofisticadas.
No sólo basta con hablarle a los grupos de interés, también se les debe escuchar.
Hay que estar más atentos y preparados para responder rápidamente, para apalancar la contribución directa del público en favor de los objetivos de comunicación trazados o si es necesario corregir o minimizar los mensajes que vayan en contra.
Una diestra gestión de las relaciones públicas llevadas al ámbito del ciber espacio, se traduce en dominio de la comunicación estratégica en las redes sociales y el SEO (optimización de resultados en motores de búsqueda). Así, resulta que fácilmente encontramos como primeros resultados en motores de búsqueda, enlaces a los proyectos de responsabilidad social de diferentes empresas líderes.
¿Que reputación tiene tu empresa? ¿Es cierto o es solo la imagen que proyecta?

