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Atalaya Económica Manuel Romero Caro Manuel Romero Caro

Nueva Refinería de Talara costaría más de $ 6,400 millones

Por mayores costos fijos, financieros, de mantenimiento y penalidades por retrasos.

¿Cómo es que un proyecto que inicialmente su costo se estimaba en US$ 1,334, escala a $ 5,400 y cerraría en más de $ 6,400?
Una parte se explica por el apuro en iniciar el proyecto sin tener completos los estudios de pre inversión; sin tener asegurado el financiamiento; por la inmensa falta de transparencia; y por los evidentes errores e ineficiencias de los responsables del proyecto. El resultado será otro elefante blanco que tendrá que mantener la ciudadanía a través de artificialmente elevados precios de los combustibles.

La Inversión
El primer monto de inversión dado a conocer para la Nueva Refinería de Talara (NRT) fue de US $ 1,334 , producto de un esquema de ingeniería conceptual de Arthur D. Little. Luego se pasó a la ingeniería básica y luego a la de detalle. Obviamente a medida que se avanzaba en los estudios de pre inversión, se tuvo un mayor nivel de precisión sobre los niveles de inversión. Años después de los 1,334mm se anuncia un monto de $ 1,700mm. Pero que según el ex presidente de PetroPerú García Rossel (PP) “no tenemos detalle de lo que incluían (I) . Cuando se concluyeron los estudios de ingeniería la inversión era de alrededor de US$4.000 millones, la que se separó en tres partes: US$2.700 millones para unidades de proceso, que se adjudicó a Técnicas Reunidas(TR); US$500 millones aproximadamente para obras complementarias, y US$800 millones para unidades auxiliares u obras tercerizadas. A los $ 4000 mm de infraestructura había que sumarle $ 800 mm en gastos financieros de la etapa preoperativa a esa fecha; ascendiendo a $ 4,800 la inversión.
Las obras tercerizadas
Son las obras tercerizadas las que generaron el problema principal . Ya que estas originalmente se iban a adjudicar a terceros. Pero como PP no pudo concretar licitaciones exitosas , se generó un grave problema. Ya que TR señaló que mientras su parte concluiría en junio del 2019, las obras tercerizadas iban a acabar mucho después .Y en esas circunstancias no podía arrancar la nueva refinería. Y ese desfase en el tiempo generaba mayores costos, los que PP estimó en $ 600mm. Por lo que si a los $ 4,800mm ya mencionados le sumamos los $ 600 mm , llegamos a la conocida cifra de $5,400 de inversión. Pero esa cifra estimada era del primer semestre del 2017.
Aunque inicialmente se pensó en otorgarle a TR también las obras tercerizadas para evitar descalces , posteriormente se efectuó un concurso para determinar qué empresa sería la empresa encargada de las obras tercerizadas , y resultó ganador el consorcio Cobra – SCL UA TC , el que ejecutaría el Servicio de Ingeniería de Detalle, Suministro y Construcción (EPC) de las Unidades Auxiliares y Trabajos Complementarios (UA TC) . Al haber presentado una propuesta económica de US$ 936’589,527.55. El que fue un monto mayor a lo estimado inicialmente por PP. Aunque la empresa afirma que la oferta de Cobra “no solo incluye las cinco unidades auxiliares, sino otras obras complementarias adicionales”. Y una de las obras no contempladas en el presupuesto era llegar a la producción de combustible Euro 6, lo que implicará obras adicionales que suman alrededor de US$ 100 millones. Por lo que ya en el verano del 2017 la inversión de la NRT era superior a los publicitados $ 5,400 millones.

Retrasos y gastos
Hay que tener en cuenta que los retrasos al adjudicar las unidades auxiliares iban a generar por lo menos 3 tipos de mayores egresos: en primer lugar los gastos financieros , que pasan a formar parte de la inversión por las significativas demoras en puesta en marcha de la NRT. Además hay que considerar el mayor gasto por la más extensa permanencia de TR; de Deloitte, que está colaborando con el gerenciamiento; del consorcio CPT (supervisores) . Y el impacto de tener un retraso de aproximadamente 2 años en la puesta en marcha de la NRT.
De otro lado, la Contraloría ya se ha pronunciado acerca de los sobrecostos que harán aún más cara la NRT. Precisando que 4 de las 16 unidades que construye TR están paralizadas y que hay retrasos en las unidades auxiliares a cargo de la empresa Cobra. Dicha paralización retrasa la etapa de pruebas hidrostáticas, soplado de tuberías, y reinstalación de las mismas, entre otras actividades. Asimismo precisó que en el caso de las unidades auxiliares, a cargo de Cobra SCL, se aprecia retraso y la formulación de observaciones en la entrega de áreas y en la construcción de dichas unidades complementarias. Lo que genera el riesgo de que se presenten ampliaciones de plazo y nuevos sobrecostos al no estar listas las unidades auxiliares a tiempo para brindar las facilidades, servicios e insumos (vapor, aire, agua, nitrógeno y electricidad) a las unidades principales. (Gestión 19.12.18)

Es así que TR plantea que Petroperú pague penalidades por un retraso de 19 meses en el avance de las obras (según estimados de la Contraloría). Asimismo existe el descalce entre la culminación de la nueva refinería y las unidades auxiliares que están a cargo de Cobra. El tema en cuestión es el costo de mantenimiento en el que se tendrá que incurrir hasta que se entreguen concluidas las unidades auxiliares (Gestión 04.03.19)
De otro lado TR decidió poner fin a su contrato con Graña y Montero para la ejecución de los trabajos del paquete electromecánico, interconexiones y offsites del proyecto. Alegando TR supuestos incumplimientos contractuales por parte de G&M. Mientras esta argumenta que los incumplimientos alegados por TR no se produjeron y, por el contrario, aduce que la empresa española ha incumplido obligaciones. Por lo que G&M evalúa las acciones legales que adoptará.
Por lo que si consideramos las “obras complementarias adicionales” no contempladas en el estimado de inversión de los $ 5,400 millones, los nuevos desfases que se producirían, los mayores costos financieros, costos fijos y el mantenimiento de la infraestructura, lo dejado de ganar por el mayor retraso del proyecto (aproximadamente 2 años) , y las penalidades que PP tendría que pagar a TR por los retrasos y labores realizadas y no contempladas en el contrato, se estima que la inversión de la NRT superaría los $ 6,400 millones. La grave situación descrita a originado que el nuevo presidente de PP manifieste que “cada mes de retraso nos cuesta varias decenas de millones de dólares, solo por lo que dejamos de ganar” (Gestión 09.05.19).
Sin transparencia
Al publicarse estas cifras, es posible que algunos argumenten que los gastos financieros no forman parte de la inversión, pero cuando era Presidente de PP Eduardo García Rossel anunció que ellos sí considerarían que los gastos financieros formen parte de la inversión por las significativas demoras en puesta en marcha de la NRT. Lo cual es más transparente, porque lo que al final de cuentas le interesa conocer a la opinión pública es cuanto costaría la NRT sumando todos los conceptos anteriormente referidos. Sobre todo en el caso de PP, que con este proyecto siempre a tratado de ocultar su verdadero costo. Como cuando engañó durante años a la ciudadanía informando que se trataba de un proyecto de modernización y ampliación de la antigua refinería de 65,000 a 95,000. Pero recién años después , siendo Presidente de PP García Rossel , aclaró que no se trataba de una modernización de la vieja refinería de Talara sino de una refinería completamente nueva (Gestión 21.02.17).
Por lo que es de la máxima urgencia que PP logre un acuerdo con las empresas encargadas de llevar adelante la NRT con la finalidad de parar la espiral de sobrecostos y penalidades en la que está incurriendo la NRT. Sino fuera posible lograr el objetivo a través del trato directo, no quedaría otra que recurrir al arbitraje.
(I) (EC 03.05.17)

Punto aparte: Ahora que se está discutiendo si es o no legalmente viable anular ( o renegociar) los peajes de Rutas de Lima y de la Línea Amarilla, contratos que se firmaron cuando tanto los mas altos ejecutivos de Odebrecht y OAS ya estaban en la cárcel cumpliendo condenas por corrupción (activa y pasiva) , lavado, etc. ¿ No creen que en las negociaciones se establecieron provisiones (escrow accounts por ejemplo) , que compensaran a los compradores en la eventualidad que se comprobaran que hubo sobornos en dichos proyectos?. O ¿No es razonable que los precios de venta ya estuvieran castigados precisamente por la (elevada) probabilidad que se concretaran dichas contingencias?. Ahora que se permitió la venta de la CH Chaglla , ¿ se tomó alguna precaución para que en el hipotético caso que se descubriera que también hubieron sobornos en la adjudicación de dicha concesión, no se enfrentaran los mismos problemas que con Rutas de Lima y Línea Amarilla?

 

 

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