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Anuncias, luego existes Alexander Chiu Werner Alexander Chiu Werner

Rímac Seguros, todo va a estar bien

Si resumiéramos lo que quieren decirnos todas las empresas aseguradoras,
quedaría algo así: "tranquilo, yo me ocupo de todo lo malo que te
pasará, siéntete seguro". Si el concepto es básicamente el mismo, la
distinción será por la forma en que lo digas. Hace una semana, Rímac
Seguros lanzó su nuevo spot denominado 'Todo va a estar Bien'
que tiene
mucho de optimista como de manipulador.

Si resumiéramos lo que quieren decirnos todas las empresas aseguradoras,
quedaría algo así: “tranquilo, yo me ocupo de todo lo malo que te
pasará, siéntete seguro”. Si el concepto es básicamente el mismo, la
distinción será por la forma en que lo digas. Hace una semana, Rímac
Seguros lanzó su nuevo spot denominado ‘Todo va a estar Bien’
que tiene
mucho de optimista como de manipulador.

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Las empresas aseguradoras

Para entender las estrategias publicitarias de las empresas aseguradoras hay que entender primero la psicología detrás del negocio. Sin considerar los casos en que es obligatorio contar con ellas (SOAT, por ejemplo), el negocio de las compañías de seguros nace a partir de la necesidad del ser humano de sentirse protegido frente a una eventualidad que uno supone que le puede pasar o que sabe que le pasará pero no sabe cuándo. “Si me roban el auto, me lo pagarán”, “si me enfermo, me pagarán la recuperación”, “si mi auto se malogra, vendrán a repararlo y me recogerán”, “cuando me muera, mi familia tendrá un poco de dinero”, entre muchos más.

Siguiendo con la idea, esta necesidad de sentirse protegidos puede tener un sustento racional (indicadores objetivos del nivel de violencia, número de accidentes de tránsito, eventualidad de sismos, ratio de enfermedades transmisibles, etcétera) pero sobre tienen un sustento emocional. En otras palabras, mientras se incremente la sensación de que te pueden pasar cosas malas, será mejor para las compañías de seguro.

Para ejemplificarlo nada mejor que los noticieros peruanos que no dudan en alimentar la sensación -a veces inflada- de inseguridad con las infaltabes notas sobre robos, accidentes, enfermedades, saqueos y demás. Así, sin saberlo, se convierten en los mejores publicistas de las empresas aseguradoras.

El segundo punto crítico en el negocio de las aseguradoras es la tolerancia al riesgo; es decir, cuál es el punto en el cual sientes que el riesgo es lo suficientemente grande como para optar por asegurarte (este concepto es muy estudiado desde otra perspectiva -la económica y financiera- y es conocida como la aversión al riesgo).

Por ejemplo, si tienes un auto existe el riesgo de que se te malogre y necesites una grúa para que te lo lleve a un taller. Si manejas poco y tienes siempre un amigo a quien llamar, sientes que el riesgo no es tan grave como para tener un seguro. Sin embargo, si un amigo de un amigo te contó que se quedó ocho horas en un lugar desolado con su auto malogrado, probablemente sentirás que el riesgo es lo suficientemente grave como para que optes por asegurarte.

En conclusión, la sensación de que te pasarán cosas malas de las que son necesarias asegurarse son las situaciones que se presentan sutilmente y que el mágico producto (la compañía de seguros) te las aliviará: “tranquilo, yo me ocupo de todo lo malo que te pasará, siéntete seguro”. O, en el caso de Rímac Seguros, “Todo va a estar Bien”.
 
Todo va a estar Bien

A inicios del 2012, a mano de la consultora Robby Ralston, Rímac Seguros propuso su nuevo concepto publicitario “Preocúpate menos, estoy aquí“, en la cual se personificaba a la marca como un ángel guardián que estaba acompañándote en distintas situaciones (en mi opinión fue bueno aunque estaba peligrosamente asociado a lo celestial, más aún cuando veías algunas ambulancias con alas pintadas que más que asegurarte que te quedes en la tierra te invitaban a ir al más allá).

Heredando dicho concepto pero modificando la propuesta creativa, la misma consultora propuso hace una semana un nuevo spot denominado “Todo va a estar bien”. En este se muestra a través de una animación a una persona que camina por la calle mientras le pasan situaciones terribles: se le derrumba la casa, le roban el auto, le parten el corazón, le atropella una combi y se cae en un jardín de cactus. El recurso audiovisual está muy bien hecho y el estribillo es muy pegajoso, aunque ver a la persona que transite feliz sin que nada parezca afectarle es un tanto irónico.

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Pero lo estratégico del spot es que al presentarlo de una manera animada -entre cándida y juguetona- las situaciones que de por sí son trágicas no producen un rechazo y sin notarse mucho se reafirma el concepto clave que escribí al inicio: comunicar a las personas la sensación de que te pasarán cosas malas de las que son necesarias asegurarse, para luego aparecer el producto estrella que te aliviará de esa sensación creada. Lo dicho se confirma con la locución: “la vida está llena de peligros que no podemos evitar, pero pase lo que pase todo va a estar bien porque existe Rímac Seguros”.

Al comprender el negocio de las empresas aseguradoras, es lógico que su estrategia publicitaria gire en torno a la necesidad de protección del ser humano y a reafirmar la probabilidad de que las situaciones indeseables suceden, y la nueva estrategia de marca de Rímac Seguros lo confirma. ¿Y a ti qué te parece el spot ‘todo va a estar bien’?¿Qué opinas sobre la psicología detrás de la publicidad de las aseguradoras?

["Anuncias, luego existes" se publica todos los lunes.]

 

 

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