Guillermo Westreicher Hgwestreicher@diariogestion.com.pe

Actualmente, la demanda de bienes inmuebles supera ampliamente a la oferta. Según César Cárdenas, gerente comercial de La Muralla Inversiones Inmobiliarias SAC, existen alrededor de 400 mil viviendas por atender y solo se cubre el 10%.

La brecha–indicó- está concentrada en el sector C, pero las empresas no están enfocándose en ese cliente, sino en los estratos tradicionales A y B. "El segmento B está comprando viviendas de 175 mil dólares, el C, de 60 mil dólares, y el D, de 24 mil dólares", precisó

El sector desatendido –señaló el gerente- es el de un grupo de personas que buscan su primera casa propia, y pueden adquirir viviendas sociales o recurrir a la autoconstrucción.

"El sector A y B se mueve e invierte principalmente por status. Por ejemplo, tienen viviendas de 90 m2 pero ahora quieren una de 150 mil m2 y más cercana al malecón", refirió.

Intervención del GobiernoPara Cárdenas, la en el desarrollo de proyectos masivos es importante, ya que Lima se está quedando con pocos terrenos. Este déficit –sostuvo- empuja los precios al alza.

""El Estado debería aportar con terrenos, y lo ha venido haciendo pero no con el dinamismo que el mercado requiere", manifestó.

Frente a esta situación ¿En qué zonas se pueden desarrollar nuevos proyectos? Según el empresario, la construcción de viviendas se focalizará en la periferia de la capital, en distritos como Comas y San Juan de Lurigancho, donde se dispone de terrenos más grandes.

"El valor de los terrenos ha subido. Si antes me costaba 200 dólares el m2en Comas o Los Olivos ahora está en 800 dólares. Por ello, la intervención del Estado es fundamental para contar con suelo a bajo costo", afirmó

Los precios de los terrenos y los inmuebles –señaló el gerente- viene creciendo entre 10% y 15% anual, y seguirán subiendo en márgenes "razonables", a la par del alza en los ingresos. Por esta razón, consideró que sería muy precipitado pensar en una burbuja inmobiliaria.

Sistema financieroEl sistema financiero, según Cárdenas, juega un rol importante porque deben evaluar responsablemente el riesgo del cliente, así como las condiciones para otorgar la deuda.

"En España se flexibilizaron mucho las condiciones y políticas de riesgo. Pero los bancos en Perú –aunque disponen de más liquidez y prestan a tasas relativamente buenas- no están expandiendo los créditos hipotecarios exageradamente", aseveró.

El ejecutivo además consideró que sería irresponsable hablar de plazos de 50 años para los créditos hipotecarios, porque se desvirtúa el perfil del cliente y su capacidad de compra.

"Ahora la gente ya no adquiere una casa con la expectativa de quedarse toda la vida, sino que piensa mudarse a un lugar mejor en cinco años. La rotación es mucho más rápida, igual que la de los autos", destacó.

Finalmente, Cárdenas explicó que el banco evalúa las expectativa del deudor hasta en 5 años, tomando como referencia el 30% o 35% de su ingresos para estimar la capacidad de endeudamiento. Pero si optaran por subirlo hasta al 50% o 60% aseguró la cuota será impagable si el beneficiario sufriera una crisis en su economía.