Paulo Rivas Peñapaulo.rivas@diariogestion.com.pe

Karen Rojas Andiakaren.rojas@diariogestion.com.pe

Cuando tuvo que enfrentarse a una crisis online a raíz de la desafortunada publicación que ofrecía descuentos a su público femenino en novelas románticas y libros de autoayuda por el Día de la Mujer, el manejo de la situación no fue la correcta.

No obstante, la marca ha aprendido a interactuar con sus usuarios en los últimos meses, incluso cuando ahora recibe una serie de críticas y ataques por la publicación del libro de Alejandra Baigorria, 'Yo puedo, sé que puedo'. Pese a que la empresa no ha estado indiferente, "sus objetivos comerciales siguen marcando la pauta", así lo explicó , director de Café Taipá.

Para el comunicador, las reacciones en no responden a que la empresa desconozca su público objetivo. "Hace tres años podría decir que era un error publicar libros demasiado populares en Facebook por los segmentos medios y altos, ahora son 11 millones de peruanos de todos los sectores en Internet".

"Crisol sí puede conocer a su público, pero son muchos nichos, son personas que tienen diferentes gustos en cuanto a la lectura y eso puede complicar como lo que pasó con Alejandra Baigorria, sin embargo, hay gente que puede leer el libro, que está en redes sociales y que le agrada ese tipo de lecturas", añadió.

El indicó que la empresa podría apostar por una "marca dos, donde lo que promueva sean libros absolutamente populares, sin mayores ambiciones literarias," para un determinado grupo de gente, y así evitar en lo posible valoraciones negativas.

Empero, subrayó que lo que está claro es que Crisol está sacrificando un poco su imagen a costa de lograr mayores ventas. "Sí, está defraudando a un sector importante, no creo que le afecte mucho (comercialmente), pero ese libro va a vender y eso va a justificar cualquier molestia", analizó.

En esa línea, el especialista consideró que en caso vengan otras propuestas de publicaciones similares a las de la artista en mención, todo dependerá de los objetivos comerciales que esté tomando en cuenta la cadena de librerías.

Por otro lado, señaló que las personas del espectáculo han aprendido a manejar la fama al máximo con la finalidad de mantener su imagen expuesta. "Ellos aprovechan sus aparentes desventajas para un sector y las potencian para el otro donde son preferidos […] De ellos no depende la formación educativa de nuestra sociedad, son una respuesta a un contexto que ya están planteado", remarcó.