El delantero Karim Benzema venía de recibir una lluvia de críticas —injustas según él— sobre su desempeño en la liga española y en la selección francesa. Y en su debut en una no quería dejar dudas de su talento. Por eso cuando metió su primer gol contra Honduras se golpeó el pecho como diciendo "Aquí está el diferente", pero aún había espacio para reprocharle que era cómodo anotar de penal. Luego metió un segundo gol que solo la tecnología pudo comprobar: por primera vez se usó el "ojo de halcón" en Brasil, pero para la historia quedó registrado como un autogol del arquero. Tampoco le iban a creer. Hasta que convirtió el 3-0 con un tiro cruzado que levantó las redes. El delantero francés celebró la victoria con los brazos abiertos como el Cristo de Concorvado. ¿Quién se atrevería a criticar a una divinidad?

Benzema hizo historia con el Olympique de Lyon de Francia, en las canteras y en la prima división, cuando debutó en el 2004. Su juego impresionó al presidente del de España, Florentino Pérez, y él mismo lo fue a buscar a su casa para hacerlo firmar por los 'merengues'. El jugador francés recuerda que le invitó una Coca-Cola y se sentaron hablar junto con sus padres. Desde ese momento, Florentino se convirtió en su segunda figura paternal.

Su fichaje por el Real Madrid se realizó el 2009 por US$ 35 millones de euros y durante su presentación oficial la prensa resaltó que Benzema besó seis veces el escudo del club. Venía a formar el 'tridente' junto con Kaká y Cristiano Ronaldo, que fueron contratados en el mismo año. Era un sueño hecho realidad. La frase trillada siempre encaja: él creció admirando a Zinedine Zidane por ser el referente de su país, pero su ídolo era Ronaldo Nazaria, que también vistió la misma chaquetilla. Hay un video en de la visita sorpresa del brasileño al Bernabéu, donde Benzemá casi llega a las lágrimas frente a él. "Desde niño veo las grabaciones de los goles de Ronaldo y después trato de imitar sus movimientos en el campo", dijo en una entrevista. Y le sale bien: el mismo Ronaldo se lo dijo.

En la última temporada, Benzema metió 24 goles y arriesgó su participación en el Mundial de Brasil al jugar casi lesionado la final de la Liga de Campeones, trofeo que ganó por décima vez el Real Madrid. Sin embargo, siempre se duda de que sea el delantero ideal para los 'blancos'. Al término de cada torneo, es común que se mencionen nombres de otros delanteros que vendrían a desplazarlo. Se le critica porque no corre demasiado la cancha: no 'suda' la camiseta. Sin embargo, hay quienes le reconocen, a parte de su velocidad explosiva, un estilo fino y estratégico, sobre todo los más versados del fútbol. "Benzema es un poeta", dijo Jorge Valdano. Su registro creativo es el gol, y punto.

En el Mundial de Brasil ya lleva tres goles y ha dejado en el olvido la ausencia por lesión de la estrella francesa Franck Ribéry. Y, sobre todo, sus problemas personales, de los cuales ha salido librado en la corte: un juicio por conducir a velocidad y otro por supuestamente haber contratado los servicios de una prostituta menor de edad.

Hoy es el ídolo de su país, pero en las eliminatorias para llegar a Brasil lo mandaron a la banca. Llevaba 1,224 minutos sin anotar con su selección y, como no cantaba el himno de en la previa de los partidos, la gente lo culpaba de falta de compromiso. Benzema respondió con lo que más sabe hacer: rompió la mala racha y fue decisivo para que su país sea candidato a campeón mundial este año. No fue convocado injustamente para el Sudáfrica 2010, pero esta vez ya está en cuartos de final y es la figura de Francia.

Se habla de que el Real Madrid no le renovará el contrato y que el uruguayo Luis Suárez le muerde los talones, pese a que el entrenador Ancelotti ha dicho antes del Mundial que "él es irremplazable". Se habla de que no canta la marsellesa porque no se siente parte de la selección, pese a que Zinedine Zidane tampoco lo hacía. Se habla mucho de él, pero ahora también de sus goles. Sucede que Benzema es de origen argelino, excolonia de Francia, y parte de las letras de la marsellesa se expresan en contra de los pueblos que conquistaron. Esa es la razón. Pero él prefiere defender a los 'blue' en la cancha. "Argelia es el país de mis padres y lo llevo en el corazón, pero deportivamente sólo quiero jugar con Francia", dijo tras las críticas. En este Mundial, ha preferido cantar el himno de la revancha.