El restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reducción de barreras económicas entre y después de más de 50 años tendrá un inevitable impacto en diversas áreas, incluso en el .

Estados Unidos, un país que en dos semanas de subastas en Nueva York se vendieron el mes pasado US$ 2.300 millones en obras de arte, multiplicó gracias al crecimiento de la riqueza privada la cantidad de coleccionistas, quienes además contribuyen a que los precios de las obras suban.

Para los especialistas en arte de esa nación, la isla será próximamente un destino clave para el referido negocio. "Cuba debería prepararse para una invasión de coleccionistas", aseguró Alberto Magnan, fundador y copropietario nacido en Cuba de la galería Magnan Metz, ubicada en el barrio de Chelsea en Manhattan.

El galerista, que desde hace años lleva a estadounidenses a La Habana para adquirir pinturas y esculturas, comentó que recibió unas 25 llamadas de coleccionistas en las 24 horas que siguieron al anuncio del mandatario Barack Obama el 17 de diciembre, según publica Bloomberg.

El objetivo es adquirir obras de artistas emergentes en Cuba antes de que éstos sean descubiertos y sus precios aumenten.