Decenas de empleados de la empresa de telecomunicaciones marcharon hacia las afueras de la sede del en Barcelona para expresar su molestia ante los recortes de empleo.

Con bolsas en la cabeza, los trabajadores mostraron su solidaridad con su compañero Marcos Andrés Armenteros, cuyo contrato laboral fue dejado sin efecto por motivos de salud. Por esta razón, el ex empleado se ha convertido en símbolo de la protesta y de "la lucha contra los abusos de las grandes compañías".

En las bolsas portadas por los manifestantes, se lee: "Sí, soy rentable". Esto como una respuesta a la manera en que Armenteros fue despedido, el término de su relación contractual ha sido considerado como "profundamente atípico, irregular y anómalo".

Los trabajadores de Telefónica buscan que la compañía española se comprometa a no rescindir un contrato por motivos de salud, y readmitir a Marcos Armenteros en su personal.

Las protestas se extenderán hasta este 28 de febrero frente al recinto donde se desarrolla uno de los eventos tecnológicos más importantes del mundo.