Evelyn Coloma

El 2014 puede ser visto como el año más crítico para el partido del Gobierno. Después de que Gana Perú viera a medidados del 2012 sus primeras renuncias por discrepancias con la nueva orientación polítca de Ollanta Humala, el año pasado ocho congresistas abandonaron la bancada oficialista .

En concreto, seis congresistas renunciaron en julio del 2014 para crear la bancada Dignidad y Democracia tomando como pretexto su rechazo a la postulación de Ana María Solórzano para la Mesa Directiva del Congreso y a los mecanismos de presión que utilizó la pareja presidencial para imponer internamente esta candidatura. A este grupo después de unió el parlamentario de La Libertad Roberto Angulo. Y, a pesar de haber impulsado el aporte obligatorio de los independientes a las AFP, Jaime Delgado dijo estar en desacuerdo con la medida y abandonó Gana Perú a inicios de agosto.

Así, las filas del oficialismo se han reducido hasta tener 35 miembros, el mismo número que la bancada de oposición de Fuerza Popular. Cuando ganó las elecciones Gana Perú tenía la mayoría del Congreso con 47 legisladores; van 12 pérdidas y los rumores se mantienen de que este año .

Óscar López Meneses, Manuel Belaúnde Lossio, César Álvarez, Rodolfo Orellana, etc. Sin duda el 2014 ha estado marcado por los grandes casos de corrupción y la incapacidad del Gobierno para frenar su avance, sobre todo en las regiones, y sancionar a los responsables.

El caso del resguardo ilegal a la casa del exoperador montesinista sigue sin resolverse. La comisión investigadora, presidida por Juan Díaz Dios (Fuerza Popular) ya entregó un informe oficial que plantea que el exasesor presidencial Adrián Villafuerta habría ordenado la protección policial, pero hay congresistas disconformes con el documento. El informe alterno, que estaría suscrito por representantes de Gana Perú, Acción Popular y Perú Posible, vería la luz en marzo y descartaría la participación de Palacio de Gobierno señalando como presunto culpable al exdirector de la Policía Nacional Raúl Salazar.

Lo cierto sobre el amigo de los Humala es que lleva siete meses en la clandestinidad. El último martes el suspendido fiscal de la Nación, , reveló que la Policía Nacional conocía el paradero del prófugo empresario que estaba tramitando su asilo político en Bolivia. Y, como era previsible, el ministro del Interior, , y la primera ministra calificaron de 'irresponsable' las declaraciones de Ramos Heredia y lo acusaron de poner en riesgo la captura de uno de los cabecillas de la organización criminal que lideró César Alvarez en Áncash.

Pero mientras Belaúnde Lossio sigue prófugo, el caso 'La Centralita' aún no tiene un defensor del Estado desde que fuera retirada de la Procuraduría Anticorrupción tras denunciar que el ministro de Justicia Daniel Figallo habría intentado favorecer al otrora asesor de Humala.

Al menos el 2014 terminó con la que decidió suspender por seis meses al fiscal de la Nación, Carlos Ramos Heredia. Un hecho inédito que se justifica por los cuatro procesos disciplinarios abiertos que el primo de la Primera Dama tiene relacionados a casos de corrupción que van desde sus vínculos con Rodolfo Orellana hasta La Centralita.