Russ KoesterichEstratega Principal de Inversiones Globales para iShares de BlackRock

Durante gran parte del 2014, las avanzaron a pesar de los preocupantes titulares de noticias mundiales. Sin embargo, eso cambió la semana pasada, cuando las acciones de Estados Unidos cayeron en medio de noticias de un aumento de la violencia en .

¿A qué se debe la diferente reacción del mercado de valores? Los acontecimientos en Irak suponen un mayor riesgo para los mercados que las tensiones geopolíticas de comienzos de año, debido a que hay una clara relación entre el conflicto en Irak y la economía mundial: los de la energía.

Los precios del se dispararon la semana pasada cuando se intensificó la violencia sectaria en Irak, un país que produce más de 3 millones de barriles de petróleo al día, en un momento en que la producción ha ido disminuyendo en muchas otras partes del Medio Oriente, neutralizando la ventaja de la creciente producción de petróleo de América del Norte.

West Texas Intermediate (WTI), el punto de referencia del petróleo de EE.UU., cotiza por encima de US$ 107 por barril, mientras que el crudo Brent, la referencia mundial, alcanzó aproximadamente US$ 114 por barril.

A pesar que un aumento a corto plazo en los precios del petróleo, debido a la disminución de la producción en el norte de Irak, no es una amenaza importante, una prolongada subida de precios pondría presión adicional sobre la economía global, incluyendo a los consumidores estadounidenses, que siguen operando en un modo de precaución.

A principios de esta semana, la violencia en Irak no mostró señales de disminuir y parece poco probable que la crisis en el Medio Oriente se resuelva rápidamente.

Tal vez más importante aún, además del impacto a corto plazo sobre la producción de petróleo, la insurgencia en Irak y la guerra civil en Siria tienen el potencial de alterar dramáticamente las fronteras nacionales en el Medio Oriente.

En otras palabras, puede haber consecuencias a largo plazo y potenciales cambios significativos en las fronteras internacionales. Bajo este escenario, los precios de la energía pueden permanecer elevados durante un periodo prolongado de tiempo, lo que podría añadir presión adicional a varias economías importantes, incluyendo Estados Unidos, China e India.

En cuanto a lo que esto significa para los inversionistas, los precios más altos del petróleo, junto con las aún razonables valoraciones en el sector energético, mantendrán una continúa sobreponderación en las acciones de energía.

Al mismo tiempo, el aumento de los precios del petróleo y gas representan otro contratiempo para el consumidor estadounidense que está luchando con el lento crecimiento salarial y una alta deuda personal. En un mundo de crecimiento moderado y un consumidor atado, creo que una visión cauta hacia acciones de consumo está justificada.