Soldados rusos durante ejercicios militares en la región de Leningrado. Algunos de estos militares están emprendiendo la retirada de las cercanías de la frontera con Ucrania. (Foto: REUTERS)
Soldados rusos durante ejercicios militares en la región de Leningrado. Algunos de estos militares están emprendiendo la retirada de las cercanías de la frontera con Ucrania. (Foto: REUTERS)

Ucrania, ahora cercada por unos 100,000 soldados rusos, ha conocido desde la caída de la URSS revoluciones, una anexión y una guerra. Pero también es el país de la sopa de remolacha con repollo (borchtch) y de Chernóbil.

Estas son las cinco cosas que deben saberse sobre este país de unos 40 millones de habitantes fronterizo con la Unión Europea (UE).

Raíces comunes

Los pueblos ruso y ucraniano están relacionados por un milenio de historia, desde la Rusia kieviana, un Estado eslavo medieval que tenía a Kiev por capital y se extendía desde parte de la Ucrania y la Rusia europea actuales, hasta la URSS, pasando por el Imperio ruso.

Aunque la mayor parte del territorio actual de Ucrania fue integrado a la Rusia zarista, algunas regiones occidentales conocieron diversas dominaciones.

Tras la revolución bolchevique, Ucrania se convirtió en república soviética, pero a partir de la independencia en 1991, las tensiones entre ambos países se acentuaron hasta el paroxismo en el 2014 con una revolución prooccidental.

En medio de ese clima, Rusia anexó la península de Crimea y apoya desde entonces a los rebeldes separatistas en el este del país, un conflicto que sigue en curso y ha costado la vida a 14,000 personas.

Ahora las tensiones están en lo máximo, en medio del temor de una invasión rusa.

La mayoría de los ucranianos comprenden las dos lenguas, el ucraniano y el ruso, aunque en la actualidad la política de “ucranización” exige que los medios publiquen en ucraniano y que la lengua y la literatura rusas desaparezcan de los programas escolares.

Para Ucrania se trata de contrarrestar la rusificación forzada de Ucrania en la época soviética.

Crash económico

Con la crisis del 2014, la economía ucraniana se hundió y el Producto Bruto Interno (PBI) cayó casi 7%. El año siguiente se hundió 10%, mientras la inflación superaba el 40%.

La economía mostró signos de recuperarse en los años siguientes, pero el país sigue siendo uno de los más pobres de Europa con un salario mensual promedio de 550 euros.

Ucrania depende de los impuestos generados por el tránsito del gas ruso hacia Europa y el gobierno ucraniano se preocupa por los nuevos proyectos de gasoductos que la evitan, como el Nord Stream 2 que se comunica con Alemania por el mar báltico.

Frente al nuevo incremento de las tensiones este año, las previsiones de crecimiento y la divisa (la hryvnia) se ven afectados, y se registra fuga de capitales y aumento de la inflación.

Corrupción endémica

La corrupción en Ucrania es endémica: en su informe 2021, Transparencia Internacional clasifica al país en el puesto 122 sobre 180.

Chernóbil

El peor accidente nuclear de la historia ocurrió el 26 de abril de 1986 en Ucrania, entonces república soviética, cuando un reactor de la central de Chernóbil explotó, contaminando tres cuartas partes de Europa y la URSS.

Unas 350,000 personas fueron evacuadas de un perímetro de 30 kilómetros alrededor de la central, que sigue siendo aún zona prohibida.

Sopa de remolacha (Borchtch)

Para muchos, la sopa de remolacha y repollo, el borchtch, a veces acompañada de crema fresca, es un símbolo de la cocina rusa. Pero los entendidos consideran que el plato es de origen ucraniano.

También se debate el origen ruso o ucraniano del pollo a la Kiev, una tajada de pollo enrrollada y rellena antes de freírse.