Si los alimentos vuelven a subir, pequeños cambios en la forma de comprar y planificar pueden marcar la diferencia en tu presupuesto (Foto: Freepik)
Si los alimentos vuelven a subir, pequeños cambios en la forma de comprar y planificar pueden marcar la diferencia en tu presupuesto (Foto: Freepik)

Aunque el precio de los alimentos en Estados Unidos se ha mantenido moderado durante varios meses, es imposible no preguntarse si volverá a subir este 2026. Si bien esta duda siempre está presente en millones de familias, en especial entre las amas de casa, lo cierto es que el alza depende de cinco factores. En esta nota te contamos cuáles esos indicadores que supervisan los expertos y qué pueden hacer los consumidores en caso de que se produzca un encarecimiento de alimentos.

Varias familias sufren mucho a la hora de pensar que deben ir al supermercado, toda vez que les genera estrés comprar alimentos cuando hay alza de precios (Foto: Freepik)
Varias familias sufren mucho a la hora de pensar que deben ir al supermercado, toda vez que les genera estrés comprar alimentos cuando hay alza de precios (Foto: Freepik)

INDICADORES QUE SUPERVISAN LOS EXPERTOS PARA DETERMINAR EL ALZA DE PRECIOS

De acuerdo con datos recientes del Índice de Precios al Consumidor (CPI), el componente de “food at home” (alimentos consumidos en casa) es uno de los rubros más sensibles dentro del gasto familiar de millones de hogares, precisa el Bureau of Labor Statistics (BLS, por sus siglas en inglés).

Pero ¿cómo se determina el encarecimiento del precio de los alimentos? Los expertos monitorean cinco indicadores o señales clave:

  1. El comportamiento del Índice de Precios al Consumidor. Analiza dos categorías clave: Food at home (supermercado) y Food away from home (restaurantes). “Históricamente, cuando los costos en restaurantes suben de manera sostenida, tienden a trasladarse presiones a la cadena de suministro en general”, publica .
  2. El pronóstico del USDA. El Departamento de Agricultura publica periódicamente su informe “Food Price Outlook”, donde estima aumentos proyectados por categoría (carne, lácteos, frutas, cereales). Si revisa al alza sus previsiones, es una señal temprana de presiones en producción o distribución.
  3. Costos de energía y transporte. Ambos impactan directamente el traslado de alimentos. Si sube el transporte, esto se ve reflejado semanas después.
  4. Factores climáticos y producción agrícola. Si una sequía, inundación o cualquier fenómeno externo afecta el cultivo y ganado, es posible el alza de precios.
  5. Comportamiento del consumidor. Algunas empresas tienen mayor margen de ajustar sus precios, si detectan que el gasto de la gente es fuerte.
Una de las recomendaciones que se les da a las familias es planificar sus compras con anticipación (Foto: Freepik)
Una de las recomendaciones que se les da a las familias es planificar sus compras con anticipación (Foto: Freepik)

¿QUÉ SE ESPERA PARA 2026?

A pesar de que todo apunta a que se mantendrán los precios de los alimentos, existe una posibilidad de que aumenten en ciertas categorías como carne y aves, lácteos, frutas frescas y productos procesados, pero de forma moderada.

Según el , “todos los alimentos” aumentarían alrededor de 2.7% en 2026. Vale mencionar que tiene un rango amplio de -1.8% a 7.5%), precisa en su sitio web. Otras estimaciones enfocadas en supermercados hablan de subidas cercanas al 1.7% este año, publica .

SI SUBEN LOS ALIMENTOS, ¿CÓMO DEBEN PREPARARSE LOS CONSUMIDORES?

Ante una posible alza de precios de los alimentos, las familias deberán realizar pequeños ajustes para no sufrir mucho el impacto. Algunas recomendaciones son:

  • Evaluar distintas marcas y tamaños antes de elegir.
  • Dar preferencia a lo que está en cosecha o en oferta estacional.
  • Fijarse en el precio por kilo, litro o unidad.
  • Usar cupones, tarjetas de puntos y promociones especiales.
  • Organizar la comida de la semana con anticipación.

Mientras seguimos manteniendo los costos de los alimentos, siempre es bueno pensar en el futuro y alguna posible eventualidad; por lo tanto, la mejor estrategia es planificar y tener un consumo inteligente.