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La situación en Florida se ha vuelto especialmente delicada en las últimas semanas, y eso lo están sintiendo tanto los agricultores del interior como las familias hispanas que viven en áreas urbanas como Miami, Orlando, Tampa o Jacksonville. No se trata solo de un período seco más o de un frente frío aislado, sino de una combinación poco común y peligrosa: temperaturas inusualmente bajas para el “Estado del Sol” y una sequía que cubre prácticamente todo el territorio, con gran parte del mapa en niveles severos y extremos de acuerdo con el U.S. Drought Monitor. Cuando estos dos factores se juntan en un estado donde la comunidad latina depende del campo, de la construcción y de los servicios, el impacto sobre la agricultura, el suministro de agua, el costo de la vida diaria y la economía local puede ser profundo, desde los campos de Immokalee hasta los suburbios de Miami-Dade.
Para entender la magnitud del problema, hay que mirar el mapa completo. Cerca del 95–98% del territorio está, al menos, bajo sequía moderada, con amplias zonas en categorías severa y extrema, según los reportes más recientes. A esto se sumó una ola de frío con registros entre 20°F y 30°F (−6°C y −1°C) desde Tallahassee hasta el sur de Miami, algo que no es habitual en muchas zonas donde los residentes se identifican más con el clima tropical del sur de Florida. En un estado donde muchos cultivos no están preparados para heladas prolongadas, esto encendió todas las alarmas entre productores, autoridades y comunidades que dependen de esa cadena agrícola.
“Lo preocupante es que no es común tener lluvia a estas alturas del año, pero ahora hay menos precipitaciones de lo que debería haber. Este fin de semana se espera algo de agua, pero en esta época hay pocas opciones de más. Incluso, del 18 al 22 de febrero habrá menos de lo que es normal en el estado”, indicó Rubén Capote, meteorólogo de Telemundo.
LA ORDEN FIRMADA POR RON DESANTIS: QUÉ ESTABLECE Y POR QUÉ SE TOMÓ AHORA
Ante este escenario, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó la Orden Ejecutiva 26-33 a inicios de febrero para responder al evento de clima invernal reciente y a las condiciones de sequía persistentes en todo el estado. La medida se enmarca en la gestión de emergencias por invierno, sequía y riesgo de incendios, con foco en proteger al sector agrícola, uno de los pilares económicos de Florida y fuente de empleo para miles de trabajadores hispanos en el centro y sur del estado.
En términos concretos, la orden permite:
- Facilitar cosechas de emergencia y evitar que se pierdan cultivos enteros por el frío o la falta de agua.
- Reducir demoras burocráticas para que los productores puedan acceder más rápido a apoyos estatales.
- Activar asistencia estatal rápida para agricultores afectados por la sequía y las heladas.
- Acelerar procesos de recuperación y coordinar mejor con agencias locales y federales.
La lógica es sencilla: cuando una helada amenaza con arruinar cultivos en cuestión de horas, los agricultores no pueden esperar trámites largos; cada día, e incluso cada madrugada fría, cuenta. Para muchas familias latinas que trabajan en el campo en regiones como el área de Lake Okeechobee, esto puede marcar la diferencia entre mantener su fuente de ingreso o enfrentar semanas de incertidumbre.

QUÉ TAN EXTENDIDA Y GRAVE ES LA SEQUÍA
Los datos actuales muestran un escenario crítico para casi todo el estado.
| Categoría | Porcentaje del territorio |
|---|---|
| Anormalmente seca | 4,5% |
| Sequía moderada | 16,8% |
| Sequía severa | 54,6% |
| Sequía extrema | 24,1% |
| Sequía excepcional | 0,0% |
Además del impacto agrícola, el déficit de lluvias acumulado desde finales de 2025 ya se refleja en suelos extremadamente secos, bajos niveles en ríos y acuíferos y un mayor riesgo de incendios forestales en diferentes regiones del estado. Varios distritos de manejo de agua han emitido avisos y órdenes de restricción, entre ellos el South Florida Water Management District, que ha lanzado advertencias de escasez para condados del sur como Collier, Glades, Highlands, Lee, Miami-Dade y Monroe. Para residentes hispanos en el sur de Florida, acostumbrados a escuchar sobre huracanes y lluvias intensas, la idea de tener que cuidar cada gota de agua en pleno “dry season” empieza a ser parte de la conversación diaria.
CONDADOS BAJO SEQUÍA EXTREMA (D3): EL MAPA MÁS PREOCUPANTE
Ahora bien, cuando uno revisa el detalle por condado, la situación se vuelve aún más concreta y cercana a ciudades donde vive buena parte de la comunidad latina en Florida.
Norte y centro-norte de Florida
Grandes áreas de:
- Marion County
- Sumter County
- Flagler County
están clasificadas como “Extreme Drought (D3)”. También aparecen zonas críticas alrededor de Jacksonville, así como partes del centro-oeste, incluida el área metropolitana de Tampa; hacia el norte, la capital estatal, Tallahassee, ha sentido el impacto tanto del frío como de la falta de lluvias.
Ciudades más importantes en esta franja
En Marion County:
- Ocala
- Belleview
- Dunnellon
En Sumter County:
- The Villages
- Wildwood
- Bushnell
En estas zonas, además de los residentes mayores que viven en comunidades de retiro como The Villages, hay trabajadores hispanos en construcción, servicios y comercio que ya notan cambios en el paisaje, con pastos secos y restricciones para quemas al aire libre.
CENTRO-ESTE Y TREASURE COAST
La sequía extrema también alcanza grandes porciones del oeste de:
- Martin County
- St. Lucie County
- Indian River County
- Palm Beach County (especialmente cerca del lago Okeechobee)
Ciudades relevantes en esta zona:
- Stuart
- Port St. Lucie
- Fort Pierce
- Vero Beach
- West Palm Beach
- Wellington
- Royal Palm Beach
- Belle Glade
- Pahokee
En el entorno agrícola del lago también se ve afectado el este de Okeechobee County, una región donde trabajan muchas familias migrantes que dependen de la zafra y de los cultivos de invierno. Para quienes viven en ciudades como Belle Glade o Pahokee, la sequía no es un dato abstracto: se traduce en menos jornadas de trabajo y más preocupación por el futuro inmediato.
SUR DE FLORIDA Y LOS KEYS
En el sur, la sequía severa y extrema se extiende ampliamente, con advertencias de escasez de agua que afectan a:
- Miami-Dade County
- Broward County
- Monroe County
- Collier County
- Lee County
También hay impacto en zonas agrícolas del interior como Highlands County y Glades County, todas bajo advertencias de escasez de agua por parte del South Florida Water Management District.
Ciudades clave en el sur
En Miami-Dade:
- Miami
- Hialeah
- Miami Gardens
- Doral
- Homestead
En Broward:
- Fort Lauderdale
- Hollywood
- Pembroke Pines
- Miramar
En Monroe (Florida Keys):
- Key West
- Marathon
- Key Largo
En Collier:
- Naples
- Marco Island
- Immokalee
En Lee:
- Fort Myers
- Cape Coral
En muchas de estas ciudades, con alta presencia de comunidades cubanas, venezolanas, puertorriqueñas y centroamericanas, las autoridades ya hablan de reducir el riego de jardines, limitar el uso de agua para lavar autos y reforzar campañas de ahorro, algo que puede cambiar la rutina diaria en barrios latinos desde Hialeah hasta Homestead. En lugares como Immokalee y otras zonas agrícolas, la situación se mezcla con la preocupación por la estabilidad laboral y por el impacto en los precios de frutas y verduras que terminan en los supermercados de todo el estado.
UN IMPACTO QUE VA MÁS ALLÁ DEL CAMPO
Cuando uno revisa este listado de condados y ciudades, entiende que no se trata de un problema aislado en zonas rurales alejadas de la vida diaria. Estamos hablando de áreas densamente pobladas y regiones agrícolas estratégicas para el abastecimiento nacional, donde la comunidad hispana tiene un peso clave tanto como fuerza laboral como consumidora.
La combinación de sequía extrema, déficit hídrico acumulado y temperaturas bajo cero no solo afecta cultivos: también presiona los sistemas de agua potable, eleva el riesgo de incendios y obliga a emitir advertencias de uso responsable del recurso, especialmente en el sur de Florida. La orden ejecutiva firmada por Ron DeSantis intenta contener el golpe inmediato sobre el campo y dar margen de maniobra a los agricultores, pero la evolución del clima en las próximas semanas será determinante para saber si Florida logra estabilizar la situación o si esta alerta se transforma en una crisis aún mayor que termine afectando de lleno el bolsillo y la vida cotidiana de millones de residentes, incluidos los hispanohablantes que llaman hogar a este estado.







