Con la llegada de la Semana Santa en abril, muchas personas, sobre todo quienes viven en Estados Unidos, se preguntan cuál será el próximo día festivo y cómo funcionarán los distintos servicios. En estas fechas suele modificarse la rutina habitual: cambian los horarios de trabajo y clases, y también la atención en bancos, oficinas del gobierno, comercios y servicios básicos, lo que puede influir en trámites, pagos y actividades en familia. Por eso, conviene saber de antemano qué tipo de feriado es, si aplica a nivel federal o solo en algunos estados, y de qué manera afecta al transporte, supermercados, centros comerciales y entidades públicas. En las siguientes líneas te contamos los detalles para que puedas planificar sin contratiempos.
En Estados Unidos, ninguna fecha de la Semana Santa ha sido declarada feriado federal en 2026. Aunque en muchos países el Viernes Santo es un día no laborable o sin clases, esto no ocurre en la mayor parte del territorio estadounidense. ¿Por qué hablamos de “la mayor parte”? Porque, si bien no es un feriado a nivel federal, sí está reconocido como feriado estatal en algunos estados.
A continuación, los once estados donde el viernes 3 de abril, Good Friday, es feriado estatal:
Al ser feriado estatal el 3 de abril (Good Friday), no cierra todo de forma uniforme, pero en los estados donde es feriado sí se observan patrones bastante claros.
Según “Christian Holidays: Fact Sheet” del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos, el gobierno federal solo reconoce oficialmente a la Navidad como feriado nacional. El resto de las celebraciones cristianas quedan bajo decisión estatal o local.
Esto se debe a que la Navidad fue incorporada por ley en 1870 como uno de los primeros días festivos federales, inicialmente solo para los empleados públicos de Washington D.C., impulsada en buena medida por intereses comerciales que buscaban institucionalizar ciertas fechas en el calendario oficial.
En cambio, la posibilidad de declarar el Viernes Santo como feriado nacional ha enfrentado objeciones jurídicas. El estudio académico “The Constitutionality of the Good Friday Holiday”, de Justin Brookman, sostiene que este tipo de reconocimiento podría entrar en tensión con la Primera Enmienda, que impide al Estado favorecer una confesión religiosa.
Desde esa perspectiva, los críticos argumentan que otorgar estatus legal a una festividad exclusivamente cristiana podría interpretarse como una forma de que el gobierno “establece” o respalda el cristianismo. El propio análisis subraya que, a diferencia de otras fechas que han adquirido un componente cultural más amplio, el Viernes Santo conserva un carácter marcadamente religioso, lo que alimenta las dudas sobre si su oficialización implicaría un trato privilegiado hacia una fe en particular, publica La Nación.
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