
En Estados Unidos, hablar de impuestos casi nunca resulta una charla placentera. El tema suele venir acompañado de estrés, confusión y hasta algo de miedo—especialmente entre quienes llevan poco tiempo en el país y aún atraviesan su proceso migratorio. Términos como “requisitos del IRS”, “formularios” o “créditos fiscales” pueden sonar ajenos cuando nadie explica cómo realmente funciona el sistema tributario de una nación que, paradójicamente, ofrece la posibilidad de mejorar la vida familiar, tanto de quienes están aquí como de los que permanecen en América Latina. Al final, llenar la declaración implica un gasto que muchos preferirían destinar a necesidades cotidianas como el alquiler, la comida, el transporte o el envío de remesas a casa.
Y justamente ahí está el problema. A lo largo de los años miles de personas pierden beneficios importantes simplemente porque no saben que existen o porque creen que son demasiado complicados de solicitar. A veces solo quieren terminar con ese dolor de cabeza lo más pronto posible sin hacer las averiguaciones correspondientes. Hoy quiero contarte sobre uno de esos alivios fiscales poco conocidos que ofrece el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y que, si se usa bien, puede reducir tus impuestos hasta en un 50%, permitiéndote ahorrar un dinero que puedes gastar en lo que sea, como en una compra en el deli, unos viajes en Uber o hacer compras para la despensa en Costco o Walmart.

UN BENEFICIO DEL IRS QUE PASA DESAPERCIBIDO
El IRS permite que ciertas personas paguen menos impuestos si cumplen algunos requisitos y realizan un trámite específico al presentar su declaración anual. No se trata de un “truco” ni de algo reservado para lo más expertos en impuestos, sino de un crédito fiscal nacional pensado para trabajadores que sudan la gota gorda todos los días y ahorran para su jubilación y se encuentran dentro de determinados niveles de ingresos.
Este beneficio se aplica al momento de presentar la declaración federal de impuestos ante el IRS, ya sea en línea o con ayuda profesional, siempre que informes correctamente cuánto dinero ahorraste durante el año fiscal. A pesar de su impacto, sigue siendo uno de los créditos menos utilizados en todo el país, de acuerdo con los reportes oficiales de la entidad.
EL CRÉDITO QUE PUEDE REDUCIR TUS IMPUESTOS HASTA EN UN 50%
Este alivio fiscal se conoce oficialmente como el Crédito por Aportaciones al Ahorro para la Jubilación, aunque muchas personas lo llaman simplemente “el crédito del ahorrador”. Su objetivo es claro: premiar a quienes piensan en su futuro y reservan parte de sus ingresos para la jubilación.
En términos simples, el IRS te permite reducir tus impuestos en un 10 %, 20 % o hasta un 50 % sobre los primeros US$2,000 que hayas aportado a una cuenta de jubilación durante el año. En números concretos, eso significa que podrías pagar hasta US$1,000 menos en impuestos. Si estás casado y presentas la declaración conjuntamente, la reducción puede llegar a los US$2,000.
Eso sí, es importante entender un detalle clave: este crédito no es reembolsable. No recibirás un cheque extra del IRS, pero sí puedes reducir tu factura de impuestos, incluso hasta dejarla en cero.
¿QUIÉNES PUEDEN ACCEDER A ESTE ALIVIO FISCAL?
El IRS creó este beneficio pensando en personas de ingresos bajos o medios que trabajan y ahorran activamente para su jubilación. La lógica es sencilla: fomentar el ahorro a largo plazo y, al mismo tiempo, aliviar la carga fiscal de quienes cumplen con ciertas condiciones.
Los requisitos básicos son los siguientes:
- Tener 18 años o más.
- No ser estudiante a tiempo completo.
- No figurar como dependiente en la declaración de impuestos de otra persona.
- Haber realizado aportaciones a una cuenta de jubilación aprobada.
- Mantenerse dentro de los límites de ingresos, que para el año fiscal 2025 llegan hasta US$79,000 en el caso de parejas casadas que presentan declaración conjunta.
LAS CUENTAS DE JUBILACIÓN QUE SÍ CALIFICAN
No todas las cuentas de ahorro sirven para este crédito, y este es un punto donde suele haber confusión. El IRS solo considera válidas ciertas cuentas de jubilación, entre ellas:
- Planes 401(k).
- Planes 403(b).
- IRA tradicional.
- IRA Roth.
Solo el dinero que hayas aportado a este tipo de cuentas puede utilizarse para calcular el crédito fiscal. Ahorros en cuentas bancarias comunes, por ejemplo, no aplican.
EL PASO QUE MUCHOS OLVIDAN AL DECLARAR IMPUESTOS
Aquí viene una de las razones principales por las que este beneficio pasa desapercibido: no se aplica automáticamente. Aunque cumplas con todos los requisitos, el IRS no lo añadirá por ti si no lo solicitas correctamente.
Para reclamarlo, debes:
- Presentar tu declaración federal de impuestos sobre la renta.
- Incluir el Formulario 8880, que es el documento específico para este crédito.
- Informar con precisión cuánto dinero aportaste a tus cuentas de jubilación durante el año fiscal.
Cada año, el IRS ajusta los límites de este crédito para adaptarlos a la inflación, lo que confirma que el beneficio sigue vigente para el año fiscal 2025.
UN PEQUEÑO DETALLE QUE PUEDE MARCAR UNA GRAN DIFERENCIA
A veces, reducir los impuestos no tiene que ver con ganar más dinero, sino con conocer mejor las reglas del juego. Este crédito del IRS es un claro ejemplo de cómo un requisito poco conocido puede marcar una diferencia real en tu declaración.
Si estás ahorrando para tu jubilación y cumples con los criterios, vale la pena revisar este beneficio con calma. Puede que no sea el crédito más famoso, pero para muchas personas en Estados Unidos, termina siendo uno de los más valiosos.







