El presidente de Chile, Gabriel Boric, declaró el estado de catástrofe en su país para poder manejar los incendios forestales que están dejando estragos muy duros en la sociedad (Foto: AFP)
El presidente de Chile, Gabriel Boric, declaró el estado de catástrofe en su país para poder manejar los incendios forestales que están dejando estragos muy duros en la sociedad (Foto: AFP)

Lo que ocurre cada verano en Chile ya no puede considerarse un fenómeno aislado o estacional. Los incendios forestales se han convertido en una amenaza constante que gana fuerza año tras año. En el centro-sur del país, la situación actual lo deja claro: amplias extensiones consumidas por el fuego, urbes bajo riesgo y comunidades enteras que deben evacuar en pocas horas. Desde la Región Metropolitana hasta las zonas de Ñuble y Biobío, el avance incontrolable de las llamas ha creado un panorama crítico que afecta tanto a la ciudadanía como a las autoridades, obligando al Gobierno a adoptar medidas extraordinarias.

Por eso, cuando el presidente Gabriel Boric anunció el decreto de estado de catástrofe para enfrentar los incendios forestales en Chile, el mensaje fue claro: la emergencia superó la capacidad de respuesta habitual. No es una declaración simbólica ni una herramienta que se active a la ligera. Se trata de una medida constitucional que permite al Estado actuar con mayor rapidez y control frente a una crisis que ya deja al menos 19 personas fallecidas, miles de damnificados y más de 50.000 evacuados, según cifras oficiales. Entender qué implica esta decisión ayuda a dimensionar la gravedad del momento que vive el país.

Gabriel Boric, presidente de Chile, declaró el estado de catástrofe en su país por los incendios forestales (Foto: EFE)
Gabriel Boric, presidente de Chile, declaró el estado de catástrofe en su país por los incendios forestales (Foto: EFE)

EL AVANCE DEL FUEGO EN EL CENTRO-SUR DE CHILE

Los incendios han avanzado con rapidez sobre zonas pobladas, alcanzando viviendas, vehículos y rutas clave. De acuerdo con el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, actualmente se combaten al menos 24 focos activos, muchos de ellos concentrados en las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago. En varios casos, las personas quedaron atrapadas en sus hogares, sin tiempo suficiente para reaccionar o buscar refugio.

Quienes hemos seguido este tipo de emergencias sabemos que el clima suele ser el peor enemigo. Altas temperaturas, fuertes vientos y vegetación seca han complicado el trabajo de Bomberos, brigadistas forestales y equipos de emergencia. A eso se suma el pronóstico de calor extremo, que amenaza con agravar aún más la situación en los próximos días.

Bomberos realizan inagotables esfuerzos para controlar siniestro en la zonas pobladas (Foto: AFP)
Bomberos realizan inagotables esfuerzos para controlar siniestro en la zonas pobladas (Foto: AFP)

HOSPITALES EVACUADOS Y RUTAS COLAPSADAS

El impacto del fuego no se limita a las zonas rurales. El avance de las llamas obligó al desalojo de centros asistenciales, como el hospital de Lirquén, y provocó el colapso de rutas estratégicas. Mientras tanto, las autoridades locales intentan prevenir saqueos y garantizar la seguridad en sectores evacuados, un desafío enorme cuando miles de personas deben abandonar sus hogares de forma repentina.

En este contexto, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, confirmó que la prioridad absoluta es contener los focos activos, que se mantienen en al menos 19 puntos críticos, y resguardar a la población civil.

¿QUÉ IMPLICA EL ESTADO DE CATÁSTROFE?

Aquí es donde conviene detenerse y explicar qué significa realmente esta medida. El estado de catástrofe entrega facultades extraordinarias al Gobierno para gestionar la emergencia sin las limitaciones habituales. En términos simples, permite actuar más rápido cuando cada minuto puede salvar vidas.

Designación de jefes de Defensa

Una de las primeras acciones es la designación de jefes de la Defensa Nacional, encargados de coordinar el orden público y el apoyo logístico. En esta emergencia fueron nombrados el general Jorge Salinas en Ñuble y el contraalmirante Jorge Keitel en Biobío, lo que facilita el despliegue de las Fuerzas Armadas en tareas de apoyo.

Restricción de libertades y medidas excepcionales

Aunque puede generar inquietud, el estado de catástrofe también permite restringir ciertas libertades, como la libre circulación. Un ejemplo concreto es el toque de queda ya confirmado para la región del Biobío. Estas medidas buscan evitar desplazamientos innecesarios, prevenir delitos y permitir que los equipos de emergencia trabajen con mayor seguridad.

Control total de recursos del Estado

Finalmente, el Ejecutivo puede tomar control de servicios estratégicos y disponer de todos los recursos estatales necesarios para combatir el fuego y proteger infraestructura crítica. Esto incluye desde el uso de maquinaria pesada hasta la movilización de personal y fondos de emergencia.

Residentes del barrio Gabriela Mistral limpian los escombros de sus casas quemadas después de un incendio forestal en Lirquén, Chile, el 19 de enero de 2026. (Raul BRAVO / AFP)
Residentes del barrio Gabriela Mistral limpian los escombros de sus casas quemadas después de un incendio forestal en Lirquén, Chile, el 19 de enero de 2026. (Raul BRAVO / AFP)