Stonehenge sigue revelando secretos sobre su construcción miles de años después. | Crédito: ADRIAN DENNIS / AFP
Stonehenge sigue revelando secretos sobre su construcción miles de años después. | Crédito: ADRIAN DENNIS / AFP

Durante siglos, Stonehenge ha sido uno de los mayores enigmas de la arqueología. ¿Cómo lograron las comunidades prehistóricas mover enormes bloques de piedra sin la tecnología moderna? Ahora, una nueva liderada por la australiana Curtin University aporta pistas clave sobre una de las piezas más misteriosas del monumento: la Piedra del Altar. Los concluyeron que este gigantesco bloque de arenisca, con un peso aproximado de seis toneladas, probablemente recorrió cientos de kilómetros desde el noreste de Escocia hasta la llanura de Salisbury, en el sur de Inglaterra. El hallazgo no solo ayuda a entender mejor la construcción, sino que también revela el extraordinario nivel de organización, cooperación y conocimiento del territorio que poseían las comunidades neolíticas hace miles de años.

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La ciencia explica cómo una piedra de Stonehenge recorrió cerca de 700 kilómetros

La llamada Piedra del Altar ocupa una posición central dentro de Stonehenge y ha despertado el interés de los investigadores durante décadas. Estudios anteriores ya habían sugerido que su origen estaba en el noreste de Escocia, a unos 700 kilómetros de distancia del lugar donde finalmente fue instalada.

La Piedra del Altar, ubicada bajo dos enormes piedras de Stonehenge, es el foco de una investigación que revela su posible origen en el noreste de Escocia. | Crédito: Nick Pearce / Aberystwyth University.
La Piedra del Altar, ubicada bajo dos enormes piedras de Stonehenge, es el foco de una investigación que revela su posible origen en el noreste de Escocia. | Crédito: Nick Pearce / Aberystwyth University.

La nueva investigación profundizó en esa hipótesis mediante el análisis de minerales presentes en la roca y modelos informáticos capaces de reconstruir el comportamiento de los glaciares durante la última Edad de Hielo.

Los resultados mostraron que el transporte natural por glaciares no explica completamente cómo la piedra llegó al sur de Inglaterra. Aunque el hielo pudo desplazar algunas rocas parte del trayecto, no existían rutas glaciares viables que conectaran directamente la región de origen con Stonehenge.

¿Qué descubrió exactamente el estudio sobre Stonehenge?

HallazgoExplicación
Peso de la Piedra del AltarAproximadamente 6 toneladas (6.000 kg).
Posible origenNoreste de Escocia, dentro de la cuenca de Orcadia.
Distancia estimadaCerca de 700 kilómetros hasta Stonehenge.
Papel de los glaciaresPueden haber transportado la roca parcialmente, pero no hasta el sur de Inglaterra.
Conclusión principalEl traslado final tuvo que ser realizado por seres humanos.
Publicación científicaJournal of Quaternary Science.

Los glaciares pudieron ayudar, pero no resolver el problema

Según el doctor Anthony Clarke, los modelos muestran que algunos fragmentos rocosos del noreste de Escocia pudieron ser desplazados por el hielo hacia una zona conocida como Dogger Bank, actualmente bajo las aguas del mar del Norte.

El Dr. Anthony Clarke en Stonehenge, donde participó en la investigación que analiza cómo una piedra de seis toneladas pudo ser transportada cientos de kilómetros por comunidades prehistóricas. | Crédito: Curtin University
El Dr. Anthony Clarke en Stonehenge, donde participó en la investigación que analiza cómo una piedra de seis toneladas pudo ser transportada cientos de kilómetros por comunidades prehistóricas. | Crédito: Curtin University

Sin embargo, incluso si la piedra hubiera llegado hasta allí gracias a la acción glaciar, todavía habría sido necesario moverla unos 400 kilómetros adicionales para alcanzar Stonehenge.

Además, existe otro inconveniente: Dogger Bank quedó inundado por el aumento del nivel del mar después de la última glaciación, antes de que la Piedra del Altar llegara a su ubicación definitiva. Esto hace difícil sostener que el hielo fuera el único responsable de su transporte.

Una obra que exigió planificación y cooperación

Los investigadores creen que el traslado probablemente se realizó en varias etapas. Algunas secciones pudieron completarse por tierra mediante arrastre, mientras que otras habrían aprovechado ríos o rutas costeras para facilitar el movimiento.

Mover una roca de seis toneladas a lo largo de cientos de kilómetros habría requerido una enorme coordinación entre distintos grupos humanos, planificación logística y un profundo conocimiento del paisaje.

Para los expertos, este descubrimiento cambia la percepción sobre las capacidades de las comunidades neolíticas. Lejos de ser sociedades simples, demostraron una notable habilidad para organizar proyectos complejos que demandaban esfuerzo colectivo durante largos períodos.

La tecnología moderna ayuda a resolver un misterio antiguo

El estudio combinó técnicas de análisis geológico con simulaciones por computadora para reconstruir posibles rutas de transporte. Gracias a esta metodología, los científicos pudieron descartar varias teorías y reforzar la idea de que la intervención humana fue fundamental.

La investigación, titulada From Highlands to Henge: Refining the Provenance and Transport Pathways of Stonehenge’s Altar Stone, fue desarrollada por especialistas de Sheffield Hallam University, University of Sheffield, Wessex Archaeology, University of Bristol y Curtin University.

Los próximos trabajos buscarán identificar con mayor precisión el punto exacto de origen de la piedra en Escocia y reconstruir con más detalle las rutas que utilizaron los pueblos prehistóricos para completar uno de los viajes más sorprendentes de la antigüedad.