
El terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, sacudió con fuerza a Colombia este 10 de agosto. Descubre en qué zonas se sintió con mayor intensidad, qué ciudades reportan daños y por qué el occidente y el centro del país registraron los impactos más fuertes, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
A las 07:34 de la mañana de este lunes 10 de agosto, un sismo de magnitud 7,4 y profundidad de 96 kilómetros se registró en la región occidental de Colombia, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento del Chocó, de acuerdo con el boletín actualizado del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Por la profundidad intermedia del evento (96 km), el movimiento telúrico se percibió en un área amplia del país, desde el occidente hasta el centro, con variaciones en la intensidad de sacudida dependiendo de la distancia al epicentro, las condiciones del suelo y las características de las edificaciones.
¿En qué zonas se sintió con mayor fuerza el terremoto de Colombia?
Las primeras evaluaciones coinciden en que el terremoto se sintió con mayor fuerza en las siguientes áreas:
- San José del Palmar y Chocó en general: La gobernadora del Chocó reportó “un fuerte sismo” con heridos y graves daños estructurales en edificaciones de Quibdó y otras localidades del departamento, evidenciando una intensidad alta cercana al epicentro.
- Manizales y el Eje Cafetero: Manizales aparece entre las ciudades con mayor afectación; la cúpula de la Catedral Basílica Metropolitana sufrió daños severos y se registran múltiples edificaciones afectadas e incluso colapsos parciales, lo que sugiere intensidades fuertes a muy fuertes (alto nivel de aceleración sísmica local).
- Pereira y zona cafetera contigua: En Pereira se reportó un intenso movimiento que obligó a evacuaciones preventivas, típico de un sismo de alta magnitud percibido en suelos con amplificación local.
- Bogotá y centro del país: Aunque los primeros reportes indican que no hay grandes daños estructurales, sí se evidencia fuerte sacudida en edificios y oficinas, especialmente en el norte de la ciudad, con personas percibiendo un “temblor durísimo” y evacuaciones masivas.
En términos de percepción, el evento se sintió también en otras ciudades del centro de Colombia, pero los impactos más visibles se concentran en el occidente (Chocó, Eje Cafetero) y en la capital, donde la alta densidad de población y edificaciones multiplica la sensación de alarma.
Principales zonas donde se sintió con más fuerza
A continuación, medios locales informaron un resumen de las áreas donde el terremoto de hoy 10 de agosto se ha sentido con mayor intensidad, según los reportes preliminares:
| Zona / Ciudad | Departamento | Intensidad percibida (cualitativa) | Tipo de afectación reportada |
|---|---|---|---|
| San José del Palmar | Chocó | Muy fuerte | Daños estructurales y heridos en el departamento |
| Quibdó y otras localidades | Chocó | Muy fuerte | Graves daños en edificaciones |
| Manizales | Caldas | Fuerte a muy fuerte | Daños severos en Catedral y otras estructuras |
| Pereira | Risaralda | Fuerte | Evacuaciones por intenso movimiento |
| Bogotá | Cundinamarca | Moderada a fuerte | Grietas en edificios, sin daños estructurales mayores |
¿Por qué estas zonas registraron mayor intensidad?
Desde la sismología, la mayor intensidad observada en Chocó, Manizales, Pereira y Bogotá responde a tres factores clave:
- Proximidad al epicentro: San José del Palmar, en Chocó, está en el corazón de la zona epicentral. Allí, las ondas sísmicas llegan con menor atenuación, lo que se traduce en mayor aceleración del terreno y, por tanto, más daños en infraestructuras vulnerables.
- Profundidad focal intermedia (96 km): Un hipocentro a esa profundidad permite que las ondas, especialmente las ondas P y S, alcancen regiones más alejadas, como el centro del país, con suficiente energía para provocar sacudidas notorias, aunque no siempre catastróficas.
- Condiciones locales del terreno y construcción: Zonas urbanas como Manizales y Bogotá combinan suelos que pueden amplificar el movimiento (efecto de sitio) con edificaciones antiguas o con vulnerabilidades estructurales, lo que se traduce en grietas, desprendimientos y daños visibles aun cuando la intensidad instrumental no sea máxima.
El resultado es un escenario en el que el mismo terremoto se percibe como devastador en ciertas zonas del occidente, muy fuerte en ciudades del Eje Cafetero y fuerte pero moderado en términos de daño estructural en la capital.







