Más de la mitad de las mujeres en edad reproductiva consultaría primero internet antes que a un profesional de la salud si tuviera una preocupación urgente relacionada con la lactancia. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)
Más de la mitad de las mujeres en edad reproductiva consultaría primero internet antes que a un profesional de la salud si tuviera una preocupación urgente relacionada con la lactancia. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

Más de la mitad de las mujeres en edad reproductiva consultaría primero internet antes que a un profesional de la salud si tuviera una preocupación urgente relacionada con la lactancia. Esa es una de las conclusiones de una nueva encuesta nacional realizada por la red de salud privada estadounidense Orlando Health, destacando el creciente uso de herramientas digitales para resolver dudas sobre la alimentación de los bebés.

El encontró que 51% de las mujeres de entre 18 y 44 años recurriría inicialmente a la inteligencia artificial, las redes sociales o un buscador en internet antes de contactar a un médico, un especialista en lactancia o incluso a un familiar.

La facilidad para encontrar información de manera inmediata puede resultar especialmente atractiva para padres de recién nacidos, que suelen enfrentarse a dudas durante cualquier hora del día; sin embargo, la pediatra Erynne Bowers, de Orlando Health Physician Associates, advierte que una respuesta encontrada en internet no necesariamente tiene en cuenta las circunstancias particulares de cada madre y su bebé.

“La IA no puede mirar sus tablas de crecimiento. La IA no puede evaluar su agarre”, explicó Bowers. La IA no puede ver si existe alguna disfunción motora oral que tenga el niño y que pueda estar contribuyendo a la dificultad para amamantar”.

Una pediatra advierte que las herramientas digitales no pueden evaluar personalmente al bebé ni las necesidades particulares de cada madre. (Foto referencial: Pixabay)
Una pediatra advierte que las herramientas digitales no pueden evaluar personalmente al bebé ni las necesidades particulares de cada madre. (Foto referencial: Pixabay)

Los consejos generales pueden ser insuficientes

La especialista aseguró que aproximadamente una de cada tres madres que llega a su consulta por dificultades con la lactancia ya recibió algún tipo de consejo incorrecto a través de internet. En determinadas situaciones, seguir esas recomendaciones puede hacer que una familia tarde más en recibir la atención adecuada.

Uno de los problemas es que los bebés no tienen todos las mismas necesidades de alimentación.

“No todos los bebés comerán con la misma frecuencia. No todos los bebés tomarán la misma cantidad”, señaló Bowers, al explicar por qué una recomendación general no siempre funciona para todos.

La pediatra agregó que seguir indicaciones equivocadas podría tener consecuencias.

“A veces vemos que hay un retraso en su crecimiento debido a ello y entonces tenemos que retroceder, o vemos una disminución en el suministro de leche materna de la madre porque la IA les dijo que no necesitan alimentar al bebé con tanta frecuencia”, explicó.

Una madre que vivió una situación similar terminó necesitando un plan de alimentación personalizado con ayuda médica y de una especialista en lactancia. (Foto referencial: Magnific)
Una madre que vivió una situación similar terminó necesitando un plan de alimentación personalizado con ayuda médica y de una especialista en lactancia. (Foto referencial: Magnific)

La experiencia de una madre muestra la diferencia

La especialista no considera que las familias deban abandonar por completo la tecnología. Su recomendación es utilizarla como punto de partida, más no como sustituto de una evaluación profesional.

“La IA puede ser un buen primer paso, pero el siguiente paso es concertar una cita con su especialista en lactancia o su pediatra”, afirmó.

La experiencia de Emily Hunziker, una madre de Sanford, Florida, evidencia esa diferencia. Después del nacimiento de su hijo, que pesó alrededor de 10 libras, el bebé comenzó a perder peso y ella intentó encontrar respuestas mediante búsquedas en internet, aunque la situación no mejoraba.

“Me sentía muy estresada”, recordó Hunziker al hablar con Orlando Health. Finalmente, comenzó a trabajar con Bowers y recibió un plan adaptado a las necesidades de su hijo que combinó extracción de leche, suplementación con fórmula y apoyo de una especialista en lactancia.

Para Hunziker, esa experiencia dejó una conclusión sobre los límites de las respuestas digitales frente a una situación individual.

“Simplemente no puedes obtener eso de la IA”, afirmó, en referencia al asesoramiento personalizado que recibió para atender las necesidades específicas de su bebé.