
La reaparición del virus Nipah en Asia ha vuelto a encender las alarmas sanitarias a nivel internacional, sobre todo por el temor de que la enfermedad pueda cruzar fronteras debido al intenso flujo de viajes aéreos. Aunque se trata de brotes focalizados, el antecedente de dos víctimas mortales y la experiencia reciente con otras emergencias sanitarias hacen que muchos se pregunten si los aeropuertos podrían volver a convertirse en puntos clave de control. En un contexto donde la movilidad global es constante, médicos y epidemiólogos advierten sobre el riesgo potencial de propagación y la importancia de la vigilancia temprana. Para entender qué tan grave es realmente este virus, cuáles son sus síntomas y si existe un riesgo real de que se implementen controles sanitarios en aeropuertos ante nuevos brotes, una doctora analizó el escenario actual y explicó qué medidas de prevención son fundamentales.
La doctora epidemióloga Dadilia Garcés señaló que uno de los principales problemas del virus Nipah es que sus síntomas pueden ser muy generales. “Puede existir dolor de cabeza, fiebre, dolor en los músculos y, en algunos casos, la presentación puede ser completamente asintomática, lo que genera mucha confusión”, explicó a N+ Univision.

Sin embargo, advirtió que la gravedad aparece cuando se desarrollan complicaciones. “La mortalidad es muy alta y puede llegar a afectar entre el 40 y el 75% de las personas que se contagian. En los casos más severos se presentan complicaciones respiratorias y encefalitis, que puede llevar a convulsiones y, finalmente, a la muerte”, detalló la especialista.
En cuanto a la forma de contagio, la epidemióloga fue clara al explicar que el virus tiene un origen zoonótico. “El contagio puede darse de animal a humano, principalmente al consumir alimentos contaminados con la orina o la saliva de murciélagos. También se ha observado la enfermedad en cerdos y otros animales domésticos”, indicó.
Además, aclaró que sí existe transmisión entre personas. “Puede ocurrir por gotas de saliva al respirar o toser, o por contacto directo con secreciones como orina o heces”, añadió.
Respecto a los tratamientos, la doctora Garcés fue enfática al señalar que no existe una cura específica. “El tratamiento es completamente sintomático. Se busca controlar los síntomas severos, como los problemas respiratorios, las convulsiones o la fiebre”, explicó.

Por eso, insistió en que la prevención es la herramienta más importante. Entre las medidas clave mencionó el lavado frecuente de manos, la limpieza cuidadosa de los alimentos y evitar el contacto con secreciones de animales o personas que presenten síntomas sospechosos.
¿Habrá controles en aeropuertos ante brotes del virus Nipah?
Finalmente, ante la pregunta de si el mundo debería preocuparse por una nueva pandemia similar a la del coronavirus, la experta llamó a la calma, pero sin bajar la guardia. “La transmisión no es tan alta como la del COVID-19 y estos brotes suelen ocurrir en esta época del año en Asia”, señaló.
No obstante, reconoció que la alta movilidad aérea podría facilitar la aparición de brotes pequeños en otros países. “La tasa de ataque no es tan elevada como la del coronavirus, pero la vigilancia es fundamental”, concluyó, dejando claro por qué las autoridades sanitarias siguen de cerca la evolución del virus y la posibilidad de reforzar controles en aeropuertos.









