(Reuters) El Gobierno de Venezuela entre US$ 5,500 millones y US$ 7,000 millones este año dentro del nuevo sistema cambiario flotante que entró en vigencia el jueves, declaró el vicepresidente de Economía, Miguel Pérez.

Explicó que este mecanismo operará de forma complementaria a la venta de divisas oficiales, a la tasa más subsidiada de 10 bolívares por dólar, en un esquema dual dentro del control de cambios vigente por más de una década.

"Este es un sistema complementario", afirmó Pérez, diferenciando el nuevo mecanismo del anterior llamado Simadi, en el que también fluctuaba la tasa pero dentro del cual sólo se vendieron en el 2015 unos US$ 370 millones.

"Este sistema reconoce al mercado es de flotación limpia, permite a los actores entrar y salir y responde a los fundamentos de la economía real", agregó.

En el primer día de operaciones del sistema conocido como Dicom, la tasa de venta fue de 215 bolívares por dólar frente a los 206 bolívares por dólar establecidos como tipo de cambio de arranque.

La reforma cambiaria forma parte de un conjunto de medidas económicas con las que el país petrolero sudamericano busca rendir mejor los menguados ingresos por exportaciones de crudo, que han estado golpeados por el desplome de los precios del hidrocarburo en los últimos dos años.

Buena parte de la oferta en el mecanismo complementario saldrá de las divisas generadas por la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y sus socias extranjeras, a quienes se les permite por primera vez vender a cualquiera de los tipos de cambio oficiales los dólares que reciben por sus exportaciones, según el texto del convenio cambiario divulgado el jueves.

Sin embargo, el Gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro espera asignar la mayor cantidad a la tasa preferencial más económica "protegida" de 10 bolívares por dólar para la compra de bienes prioritarios como medicinas y alimentos, en un país que sufre una aguda escasez y la inflación más alta del mundo.

Bajo el nuevo sistema dual, Pérez comentó que los tipos de cambio irán "moviéndose", pero siempre "muy por debajo del dólar paralelo", que en la jornada cotizaba por encima de 1,100 bolívares en un opaco mercado. El objetivo es conseguir mejorar el abastecimiento y detener los aumentos de precios.

Pérez, quien era empresario antes de asumir como ministro de Industria y Comercio y como vicepresidente este año, se mostró a favor de ir hacia un sistema de cambio único, pero la estrategia dependerá de cómo evolucione la economía en recesión.

Con el objetivo de aliviar los compromisos internacionales de deuda, Venezuela envió una propuesta a China para mejorar las condiciones de pago de los préstamos que se cancelan con envíos de petróleo, indicó el funcionario, sin dar detalles.

La nación, que debe pagar este año unos US$ 7,500 millones en vencimientos de deuda, de los cuales la mayoría corresponde a PDVSA, no descarta buscar además un acuerdo voluntario con tenedores de bonos.

"Frente a la situación de flujo de caja, lo que estamos diciendo es que no está descartada ninguna herramienta financiera voluntaria para mejorar el perfil de la deuda. No podemos hablar de refinanciamiento", señaló.