¿Qué sensación le deja el último ranking de clima de negocios del Banco Mundial? Hay algunas cosas en particular. Una es que las reformas que se están haciendo no necesariamente se reflejan, y ahí hay un tema del esfuerzo que hay que hacer para comunicar mejor lo que se está haciendo.

Lo segundo es que hay muchas cosas de las que podemos aprender en la región. México es uno de los países que está liderando y sus fortalezas están bien enfocadas en los desafíos del Perú. Esa es una primera oportunidad de mejora.

¿Les ha sorprendido que el Perú haya retrocedido? Sabíamos que hay cosas que la metodología no puede capturar, pero sí, nos sorprende un poco porque mediáticamente los puestos llaman la atención. Todavía nos parece que el ranking no puede reflejar a cabalidad las reformas que se vienen haciendo en varios de los pilares que se mide.

¿Cuál es el problema de fondo?El ranking solo mide Lima y sus encuestados son los grandes estudios de abogados, que generan grandes proyectos, mucho de lo que aquí se mide es el clima de negocios para el 1% del país. El esfuerzo es de mucho mayor alcance.

¿Las medidas adoptadas van más hacia las mipyme?Yo creo que sí. El esfuerzo ha sido grande sobre todo en el clima de los pequeños negocios, que tiene que ver con licencias, constitución, que ahora son mucho más expeditivos.

La preocupación ha ido mucho por el tema de las pequeñas empresas. Si uno mira el 90% del empresariado en el país que son las pequeñas empresas, para ellas hay un clima de negocios que ha mejorado en cuanto a la tramitología pequeña; que el ranking no captura porque solo mide Lima. El esfuerzo a veces no es tan visible por la inversión grande, donde todavía hay oportunidades de mejora.

¿Cuál es el reto pendiente aún con las reformas realizadas? Somos conscientes de que las reformas que se están haciendo van a tener que ir a una mayor velocidad. No hay tiempo para la complacencia. No creemos que se ha avanzado un montón, pero sí ha habido un esfuerzo grande para mejorar el clima de negocios en el país y sí hay resultados concretos, que ve la pequeña empresa y tenemos que ir más rápido en todo lo que estamos haciendo.

*Uno de los peores resultados del Perú está en apertura de una empresa. ¿Qué se ha hecho en ese rubro? *Hemos avanzado mucho en la simplificación del trámite. Se ha dado asistencia y fortalecimiento a los gobiernos locales para que implementen las mejoras de procesos. Se ha reducido el tiempo a seis días, que es algo que el ranking no ha podido reflejar.

¿Cómo se ha logrado?El esfuerzo en el que estamos es en poner un sistema de licencias en línea en todas las municipalidades, es decir, desde su casa o página web los empresarios van a poder abrir una empresa, y esto ya está en piloto en 10 municipalidades.

Otro tema oneroso eran las inspecciones técnicas…Estamos haciendo la gran reforma de inspecciones técnicas, donde hay un cambio de sustancia y era el principal cuello de botella. Estamos aprendiendo de Colombia y hoy estamos implementando un sistema de inspecciones muy basado en criterios de riesgo, ya no en metrajes.

Las reformas de clima de negocios y son de más largo plazo ¿Preocupa que, con el cambio de gobierno, se pueda desandar lo andado? Creo que, en general, la agenda de competitividad ha tratado de generar prioridades nacionales. La agenda va hasta el 2018, de manera que trata de desembarazarse un poco de los cambios políticos. Eso trasciende un poco los gobiernos y los ciclos. Creemos que el gobierno que venga va a seguir con estas reformas que ya están tomando una velocidad de crucero.

La parte más dura de trabajo de base ya se ha recorrido y lo que toca es seguir apretando el acelerador para avanzar en las reformas emprendidas y que ya no hay vuelta atrás. En general, creo que debiera seguir habiendo la misma prioridad porque los desafíos siguen siendo los mismos.