Por Nicolás Castillo

"Hoy el Perú es una de las estrellas de Latinoamérica y las empresas peruanas lo están aprovechando", sostiene Juan Carlos Arribas, executive director de . De acuerdo con Arribas, hoy las firmas locales son más agresivas en la consolidación de su mercado y están saliendo en busca de oportunidades en el exterior.

El ejecutivo apunta que las compañías están tomando deuda para solventar nuevos proyectos, nuevas líneas de producción, compras de empresas y otros destinos. Sin embargo, esa demanda de financiamiento no se refleja en del sistema bancario. En el 2012, estos crecieron 4% interanual, a US$ 10.233 millones, por debajo del incremento del 19% del 2011, según las cifras de la SBS.

"Los créditos corporativos enfrentan factores de competencia mayores en cuanto a la oferta de préstamos bilaterales y fondos del mercado de capitales", asegura Diego Cavero, gerente de la división de banca corporativa del . Afirma que el sistema local tiene una competencia muy activa de bancos internacionales otorgando préstamos de comercio exterior y para capital de trabajo, especialmente en moneda extranjera. Además, según el ejecutivo, el costo de fondeo del sistema bancario local por temas de encajes es mayor que el de los bancos extranjeros.

"Definitivamente, los préstamos de bancos no domiciliados están presentes. Tenemos a bancos internacionales que no tienen presencia local pero cubren a los clientes que nosotros cubrimos y son competencia", añade Gonzalo Gil, vicepresidente de finanzas corporativas de .

De acuerdo con Arribas, bancos internacionales y de inversión como JP Morgan compiten en el Perú contra todos los bancos locales, porque hay un mercado corporativo potencialmente grande, que se está desarrollando activamente. "En el Perú, el dinamismo bancario es muy grande y la competencia es muy fuerte", subraya.

Por su parte, Víctor Mantilla, vicepresidente comercial y representante del Banco Latinoamericano de Comercio Exterior – , señala que en el país bancos del exterior como el suyo, BCI de Chile, Itaú, Bancolombia y bancos europeos y estadounidenses participan en la oferta de préstamos de corto plazo. Mantilla explica que en el largo plazo es difícil competir con los bancos locales debido a que estos tienen mejores tasas de interés por los servicios complementarios que brindan.

Hoy, las corporaciones tienen acceso a una diversidad de productos crediticios que son ofrecidos tanto por bancos locales como extranjeros, y algunos que son ofrecidos solo por la banca local, por la ventaja de tener licencia en el país. En el primer tramo figuran los créditos directos de corto y largo plazo para capital de trabajo y comercio exterior, y de mediano plazo de entre cinco y siete años.

Cavero, del BCP, anota que pasado el estándar de siete años, los bancos locales tienen la capacidad de ofrecer créditos superiores a 10 años y a tasa fija. Refiere que, por el lado transaccional, a diferencia de los bancos extranjeros, los locales disponen de una extensa red para que sus clientes puedan realizar pagos de servicios, recaudación, banca electrónica, etcétera. Dentro de esta cartera, también se encuentran los créditos sindicados y los contratos de leasing. Por su parte, Mantilla, de Bladex, asegura que los bancos internacionales también ofrecen productos como factoring internacional y créditos contingentes, como cartas de crédito, dentro de su portafolio de productos de comercio exterior.

Si bien no existen cifras oficiales sobre la cartera de créditos directos de los bancos internacionales con el sector privado local, se sabe que el negocio de créditos corporativos es muy rentable. Según cifras del negocio corporativo del BCP, que concentra el 44% del mercado, su ROE es de 33,8% y su utilidad es de más de US$ 100 millones.

De otro lado, la competencia también se desata por el financiamiento del mercado de capitales. Para Carlos Tori, gerente de banca corporativa de Interbank, la competencia entre bancos extranjeros y locales por llevar a las empresas al mercado de capitales internacional se ha acentuado, debido al interés de los inversionistas por la solidez y el crecimiento sostenido.

Este nuevo contexto ha llevado a que las compañías busquen cada vez más productos especializados y sofisticados, convirtiéndose en más exigentes, según Paola Martínez, gerente de banca corporativa del Santander. De ahí que los bancos locales estén renovando sus cuadros gerenciales, haciendo alianzas y aprovechando las sinergias de sus matrices para darle valor a su oferta.

"Durante este año, hay dos o tres empresas peruanas emitiendo cada mes y muchas más trabajando en emisiones tanto de deuda como de acciones", dice Arribas, quien sostiene que los tres principales usos de los fondos levantados por las empresas son para reperfilar deuda, crecimiento de líneas de producción y el financiamiento de la compra de alguna empresa.

Para Gustavo Delgado-Aparicio, gerente de banca corporativa y de inversión del , este año va a haber más nombres de empresas peruanas que emitan bonos en el extranjero para levantar capital, alcanzando una cifra de emisiones superior a las US$ 4.000 millones.

De acuerdo el BCP, hay una cartera de proyectos locales por US$ 30.000 millones que los bancos consideran viables para financiar.

En los últimos cuatro años, las empresas peruanas han realizado más de 50 operaciones en el mercado internacional por casi US$ 16.500 millones; en el 2012 levantaron cerca de US$ 5.000 millones, y en lo que va del 2013 han emitido el 60% del año pasado.

Todos los bancos esperan que este año haya un nuevo récord de emisiones en el exterior y más financiamientos sindicados superiores a US$ 200 millones. El BCP estima que los créditos corporativos de la banca podrían llegar a crecer en el 2012 en un 10% en el 2013.

Para Bladex, las emisiones en el mercado de capitales local e internacional de este año estarán lideradas sobre todo por empresas del sector construcción y las vinculadas a la demanda interna. Por su parte, JP Morgan cree que, en un par de años, el acceso de empresas peruanas al financiamiento del mercado de capitales internacional podría estar a la altura de otras economías más desarrolladas.