El exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, sostuvo que el Gobierno estaría incurriendo en una competencia desleal con el nuevo Gasoducto Sur Peruano frente al proyecto de similares características de la empresa privada Kuntur, lo que significaría una mala señal para los inversionistas.

Cabe recordar que Kuntur, subsidiaria de Odebrecht, tiene desde el 2008 la concesión del llamado Gasoducto Andino del Sur, el cual se encuentra en 'stand by' a la espera de un permiso. "Si me pongo en la situación del inversionista, estaría pensando una competencia desleal del Estado, pues le echó abajo un proyecto. Y, de alguna forma, otros inversionistas se van a mirar en ese mismo espejo. Y sí, esto incrementa la percepción de riesgo del país", opinó.

Argumentó que, en la práctica, la nueva propuesta estatal "dejaría de lado" a la iniciativa privada de Kuntur, pues no pueden convivir dos proyectos iguales, aunque el Gobierno insista que son dos asuntos diferentes.

"No pueden haber dos gasoductos. Y el gasoducto (recientemente propuesto) viene con el riesgo asumido por el consumidor eléctrico. En cambio, Kuntur tiene que asumir el riesgo de su gasoducto. Entonces, es imposible competir contra un gasoducto del Estado", dijo.

Cambio de planesLa opción de la subsidiaria de Odebrecht sería presentarse como postor para el Gasoducto Sur Peruano, dado su experiencia en este tipo de proyectos, pero sería difícil abandonar un trabajo de cinco años para aventurarse en otra obra de igual magnitud, dado el contexto de la aparición de "shale gas" en Estados Unidos, que está distorsionando el precio del gas y atrayendo a los inversionistas.

"(Kuntur) tendría que ser un postor a la (nueva) obra. El problema es que todo lo hecho se le desarma. Y, al haberse desarmado, es muy difícil volverlo a armar y eso nos está ocurriendo en un contexto internacional que es más dinámico que en otros años por el descubrimiento del 'shale gas' en Estados Unidos", sostuvo.

Pero, ¿por qué demora tanto el proyecto de Kuntur? Herrera Descalzi explicó que la demora está en la licencia del poliducto que el Gobierno debe otorgarle a la empresa, pues que debe construirse a la vez el gasoducto y el poliducto, y esa traba podría tener dos explicaciones:

"Me resulta difícil entender la demora. La primera explicación podría ser que Kuntur esté pidiendo en la licencia del poliducto mucho más de lo razonable y el Estado no la quiera dar. Y, en el otro extremo, que el poliducto sea mecanismo de negociación de una u otra cosa", ensayó.