Los extranjeros han reducido su tenencia de , pasando de 51.9% en diciembre del 2013 a 49.8% en enero del presente año, lo que representa cerca de S/. 636 millones menos, entre bonos soberanos de tasa fija y VAC (tasa indexada a la inflación), informó el banco Scotiabank.

Si bien la participación de los extranjeros en el mercado venía reduciéndose desde agosto del 2013, este movimiento se ha intensificado tras el inicio del recorte del estímulo monetario en Estados Unidos (tapering) en diciembre y la mayor percepción de riesgo en las economías emergentes, indicó.

En enero, la participación de los inversionistas extranjeros continuó cayendo, lo que ha sido contrarrestado en parte con una mayor demanda de los fondos de pensiones (AFP), señaló la analista del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank, Milagros O'Diana.

En el tramo corto de la curva, la salida de los inversionistas extranjeros se ha agudizado en los dos últimos meses. En cambio, la demanda de no residentes por instrumentos de larga duración se ha mantenido estable.

Según cifras para economías latinoamericanas, la mayor parte de las salidas ha sido de inversionistas retail.

Los institucionales han preferido mantener sus posiciones y, debido al tamaño de sus portafolios, han podido afrontar mejor la subida de tasas en los bonos locales.

Dado que gran parte de sus instrumentos son de largo plazo, las salidas de capitales han estado más suavizadas en este tramo.

En enero, los soberanos 2020 y 2023 sufrieron también una salida de flujos extranjeros. Por ello, las tasas de los soberanos a diez años superaron el 6% durante la última semana de enero, valor que no se había registrado desde mediados del 2011.

En un contexto de menor ritmo de inyección de liquidez tras el inicio del tapering y el ruido en algunos mercados emergentes (sobre todo en países de la región como Brasil y Argentina), los inversionistas redujeron su exposición en bonos latinoamericanos para acotar las pérdidas.

Pese a que los fundamentos de la economía local se mantienen sólidos, el rebalanceo activó algunas órdenes de venta y generó presiones en el mercado cambiario.

En febrero, la salida de flujos extranjeros ha sido menor. En general, se percibe un clima de más estabilidad en la mayoría de mercados emergentes.

Durante la semana del 5 al 12 febrero salieron cerca de US$ 1,380 millones de los mercados emergentes en el mundo, cifra por debajo de los US$ 4,000 millones de la semana previa.

En Latinoamérica también se ha percibido una menor salida de extranjeros en las últimas semanas, comentó en el Reporte Semanal del banco.

Afirmó que se espera que la salida de capitales se vaya moderando con el paso de las semanas. Algo similar, cabría esperar para el spread de tasas entre los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los bonos de economías emergentes.

La percepción de riesgo en el caso peruano ha sido acotada tanto por una menor volatilidad del tipo de cambio como por los buenos fundamentos macroeconómicos.

Si bien una fuerte crisis simultánea en varios países emergentes afectaría negativamente el mercado de bonos soberanos, la probabilidad que esto ocurra aún es baja, indicó O'Diana.