Lima (Reuters).- La francesa anunció que el próximo año comenzará a producir petróleo en el bloque 67, luego de que el Gobierno aprobara su estudio ambiental para el proyecto, que según activistas perjudicaría a indígenas no contactados.

El presidente Ollanta Humala ha reforzado las políticas que buscan convertir a Perú en un exportador neto de crudo y expandir el sector del gas natural, lo que ha irritado a grupos que velan por los derechos de los indígenas.

"El proyecto del bloque 67 es de importancia nacional. El mismo cambiará el balance del escenario hidrocarburífero de Perú con una producción de 60,000 barriles por día en un lapso de seis años", dijo un portavoz de Perenco en un comunicado.

El Ministerio de Energía y Minas aprobó el estudio de impacto ambiental de la compañía a inicios de agosto, un año y medio después de su presentación.

Los grupos que velan por los derechos de los nativos argumentan que el estudio no reconoce la presencia de tribus no contactadas en la selva, que carecen de inmunidad a virus comunes que podrían ser mortales para comunidades enteras.

"Hemos recogido testimonios de pobladores que viven en la zona, madereros, inclusive de militares que dieron información relacionada a la presencia de los indígenas aislados, pero esas informaciones ellos no contrastaron", dijo Israel Aquise, un antropólogo del grupo indígena AIDESEP.

Perenco dijo, por su parte que: "la responsabilidad social de la empresa es una parte integral del proyecto. Estamos trabajando muy de cerca con las comunidades que viven cerca del bloque".

Según una ley aprobada en el 2006, las tribus no contactadas tienen el derecho de permanecer en aislamiento voluntario, pero hace una excepción para actividades extractivas de "necesidad pública para el Estado".

El bloque de 1,020 kilómetros cuadrados, que contiene más de 300 millones de barriles, fue declarado en un decreto como de interés nacional.

Perenco agregó que cumple con todas las leyes y regulaciones locales, mientras que su estudio de impacto ambiental afirmó que el Estado no ha reconocido oficialmente que en el área del proyecto existen tribus no contactadas.

La empresa dijo que delineó un plan de contingencia en caso se tope con indígenas no contactados.

La oficina de asuntos indígenas de Perú, INDEPA, ha declarado cinco reservas de tribus no contactadas, pero el área en el bloque 67 no está contemplada en ellas, dijo Aquise, quien agregó que al menos do tribus viven entre los ríos Napo y Tigre donde opera Perenco.

"Lo más probable es que si hay contacto con unos trabajadores en la zona puedan contagiarse de enfermedades y pueden desaparecer como grupos", dijo Aquise.