La (SPH) informó hoy que un total de US$ 2,500 millones de inversiones están paralizados en los 32 contratos de licencia para explorar y explotar petróleo y gas natural que están en situación de "fuerza mayor" debido a la demora en la .

La presidenta de la SPH, Beatriz Merino, indicó que espera que la actual situación del sector con inversiones paralizadas no impulse el retiro de más inversionistas del sector Hidrocarburos del Perú, teniendo en cuenta el objetivo del país de aumentar la producción de petróleo.

"La política económica general del país es una política que invita a la inversión, tanto nacional como extranjera en diversos sectores, de tal manera que el retiro de inversionistas en este sector, al igual que en cualquier otro sector, es algo que preocupa y es algo que debemos evitar", enfatizó.

Precisó que la producción de petróleo de Perú era de más de 150,000 barriles por día hace 30 años pero a la fecha esa cifra ha caído a alrededor de 62,000 barriles al cierre del 2013, lo que grafica "un panorama difícil para un país que requiere satisfacer una fuerte demanda de energía y mantener su fuerte crecimiento económico".

"Nuestros vecinos, sin hablar de países del primer mundo, nos están sacando ventaja, ya que Ecuador produce alrededor de 500,000 barriles al día de crudo, mientras que Colombia está en alrededor de un millón de barriles al día", aseveró.

Entre las empresas que tienen sus contratos en situación de "fuerza mayor" figuran Savia Perú, BPZ Energy, Tecpetrol, Pluspetrol, Pan Andean Resources, CEPSA Perú, Gran Tierra Energy, Talisman Petrolera del Perú.

Mientras que los motivos de la "fuerza mayor" de estos contratos en su mayoría se centran en la elaboración y aprobación de instrumentos ambientales, permisos posteriores a la aprobación de los instrumentos ambientales y aspectos sociales.

Actualmente, Perú tiene 74 contratos de licencia o servicios en materia de hidrocarburos, de los cuales 50 corresponden a contratos de exploración de petróleo y gas y 24 contratos de explotación.

Merino afirmó que esta situación ha desincentivado la inversión para la explotación de crudo en Perú, pese a que las reservas de petróleo han aumentado en los últimos años.