(Reuters).- En un discurso en la reunión anual del Parlamento chino, el Li Keqiang dijo que Pekín pretende que la segunda economía más grande del mundo este año, similar a la meta del 2013.

China ofreció su señal más clara afirmando que mantendrá un más equilibrado y limpio, con la promesa de reducir el ritmo de la a un mínimo en una década y de librar una "guerra contra la contaminación".

Analistas han dicho que el mantenimiento de la meta después de años de expansión vertiginosa sugiere que Pekín seguirá centrado en las reformas y el reequilibrio de la economía.

Li dijo que la promulgación de las reformas es su primera prioridad incluso mientras mantiene su atención en el crecimiento.

Las fábricas inactivas serán cerradas, y el trabajo sobre un nuevo impuesto a la protección del medio ambiente será acelerado para crear una economía más verde y más equilibrada impulsada por el consumo y no la inversión, dijo.

"La reforma es la máxima prioridad para el Gobierno este año", afirmó Li. "Debemos tener (…) el temple para enfrentar y romper los grilletes mentales con el objetivo de profundizar las reformas en todos los frentes", agregó.

Para ayudar a la transformación, el planificador económico de China, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, dijo al Parlamento que el Gobierno buscará un crecimiento de un 17.5% de la inversión en activos fijos este año, su nivel más ralentizado en por lo menos 10 años.

La inversión es el principal motor de la economía china y representó más de la mitad del crecimiento del año pasado de un 7.7% al expandirse un 19.6%, superando el objetivo del 18%.

Los analistas recibieron con beneplácito el crecimiento más lento de la inversión, aunque algunos se mostraron preocupados por el impacto de las medidas ambientales en el empleo y los salarios.

Según Li, la batalla contra la será librada a través de reformas en los precios de la energía para aumentar el uso de combustible no fósil y recortar la capacidad en los sectores del acero y el cemento, que son importantes fuentes de la contaminación del aire.

Li afirmó que el Gobierno mantendría una meta de inflación de alrededor del 3.5% para el 2014. El crecimiento amplio de la oferta monetaria M2 se mantendrá en un 13%, como era previsto.

Además, el Gobierno planea un gasto presupuestario de 15.3 billones de yuanes (US$ 2.5 billones) en el 2014, lo que produciría un déficit de alrededor del 2.1% del Producto Interno Bruto, sin cambios desde el déficit real en el 2013, dijo el Ministerio de Finanzas.

Algunos cambios, como la reducción o el cierre de fábricas endeudadas en sectores afectados por el exceso de capacidad, podrían pasar a un segundo plano para evitar avivar las pérdidas de empleo y socavar la estabilidad social, opinan los analistas.