Ginebra (Reuters).- pedirá a la (OMC) que se pronuncie sobre la disputa por los aranceles de importación punitivos establecidos por Estados Unidos sobre 22 exportaciones chinas, que incluyen paneles solares y productos de acero, en una medida que agudiza la pugna entre las dos grandes economías.

China presentó por primera vez en mayo la queja ante la al pedir a Estados Unidos "consultas" formales para que explique los aranceles, que según Washington buscan compensar por subsidios ilegales que dan a los productos chinos una ventaja de precio injusta.

Los permiten que China demande un arbitrio después de un periodo de consultas de 60 días.

China exigirá que la OMC se pronuncie sobre el caso en una reunión el 31 de agosto del Departamento de Solución de Diferencias del organismo, dijo el Gobierno de Pekín en una declaración que circuló entre los países miembros de la entidad esta semana.

La oficina del Representante Comercial de Estados Unidos sostuvo en mayo que la decisión de China de llevar el diferendo a la OMC era "prematura y no es un uso apropiado de los recursos del sistema de solución de diferencias", puesto que su Departamento de Comercio ya estaba trabajando para abordar los temas presentados por Pekín.

Sin embargo, la declaración china decía que dos rondas de negociaciones, el 25 de junio y el 18 de julio, no habían resuelto la pugna, que incluye manufacturas como torres eólicas, ciertos tipos de cañerías de acero, cables, neumáticos, extensiones de aluminio, pisos de madera y ácido cítrico.

China es el primer productor de acero del mundo y también es un fabricante líder de equipos para energía limpia como paneles solares y torres eólicas, impulsados por la ambición de Pekín de reducir sus emisiones de carbono sin provocar una desaceleración económica.

Competidores extranjeros se quejan de que el sobreabastecimiento está siendo causado por factores como decretos y subsidios del Gobierno, en lugar de un proceso fundamental de oferta y la demanda, y señalan que China ha creado superávits que distorsionan el mercado mundial.

China decidió llevar ante la OMC su última queja, que según dice afecta exportaciones por 7.300 millones de dólares, luego de ganar un diferendo previo en el organismo el año pasado por aranceles estadounidenses sobre la importación de cañerías de acero chinas, neumáticos todo terreno y sacos tejidos.

Muchas de las denuncias de China podían haber sido abordadas con el fallo de una corte estadounidense emitido el año pasado, que negó al Departamento de Comercio de Estados Unidos la autoridad para imponer aranceles en compensación por subsidios sobre "economías fuera del mercado" como la de China.

Pero el Congreso estadounidense decidió restaurar la capacidad en marzo, lo que mantuvo los aranceles estadounidenses sobre alrededor de una decena de productos chinos.

El caso es uno de las numerosas disputas que se desarrollan actualmente entre China y Estados Unidos ante la OMC.