El flujo de (IED) recibida por el Perú en el 2014 ascendió a US$ 7,607 millones, lo que significó una caída de 18% con relación al 2013, reportó hoy Comisión Económica para América Latina (Cepal).

"Por segundo año consecutivo decreció en el Perú la inversión extranjera directa, que fue de US$ 7,607 millones, un 18% menos que en 2013 y un 36% menos que en 2012, en que se había registrado un máximo histórico", dijo la entidad.

Indicó que el Perú había alcanzado niveles muy altos de inversión extranjera directa en los últimos años en relación con la tendencia precedente y con el tamaño de su economía.

"Aunque no hay datos oficiales sobre la inversión extranjera directa por sectores en el Perú, parece ser que el principal responsable de esta disminución es el sector minero. En 2014, las inversiones en minería (tanto nacionales como extranjeras) se redujeron un 11%. Fue el primer descenso desde 2007, después de varios años de rápido crecimiento", anotó.

La señaló que la IED también había aumentado durante la década anterior en el sector de los servicios y en la búsqueda de mercados, pero "debido a la moderación del crecimiento del producto bruto interno (PBI) en 2014 el mercado interno puede resultar menos atractivo para los inversores".

Los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia América Latina y el Caribe se redujeron 16 % en 2014 hasta alcanzar los US$ 158,803 millones. Este resultado revierte la tendencia de crecimiento observada en la última década solo con caídas en 2006 y 2009, y la Cepal proyecta una nueva baja para este año.

En 2014 las entradas de IED se vieron afectadas por la desaceleración económica de la región y los menores precios de los productos básicos de exportación, indica el informe anual "La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2015" presentado hoy en la sede del organismo de las Naciones Unidas en Santiago de Chile.

Entre 2003 y 2013, estas corrientes pasaron de US$ 46,937 millones a un récord de US$ 189,951 millones de dólares en términos nominales.

En el mundo, la IED cayó 7 % en 2014 con respecto al año anterior, aunque las entradas a los países en desarrollo aumentaron 5 %, principalmente gracias al desempeño de Asia. La participación de América Latina y el Caribe en estos flujos mundiales alcanzó 13 %, indica el documento.

"Para la Cepal, las políticas de los países de América Latina y el Caribe no deberían orientarse a recuperar los montos de inversión extranjera directa alcanzados en la última década, sino a atraer aquella IED que contribuya a la diversificación productiva", planteó la Secretaria Ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena.

Agregó que esto significa articular la IED con políticas industriales y estrategias nacionales de desarrollo basadas en la igualdad y la sostenibilidad ambiental.

Brasil continúa siendo el mayor receptor de inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe con un total de US$ 62,495 millones de dólares, según la fórmula usada por la institución hasta el año pasado. Como segundo receptor se ubica México, con entradas por US$ 22,795 millones en 2014, es decir 49% menos que en 2013.