Milagros Sánchez Vargasmsanchez@diariogestion.com.pe

Los medios y analistas políticos suelen decir que el ratio de gasto en y es muy bajo, pero ¿qué tanta implicancia tiene esta sentencia que carece de un análisis profundo de origen? Debemos acabar con este 'fetiche', sostuvo , economista y catedrático de la Universidad del Pacífico.

Históricamente, sentenció el gasta mucho en el último trimestre, tanto que el 40% del gasto total se registra en este último periodo. Según Casas, si una municipalidad tiene muchos recursos puede tener dos consecuencias: ineficiencia y corrupción.

Respecto a la ineficiencia, resaltó que los funcionarios al ver que se cumple el plazo de ejecución de obras públicas en su localidad, gastan sin criterio y medida; solo como respuesta a un conflicto de presión ante la rapidez. Asimismo, estos términos de plazos en ejecución son 'caldo de corrupción'.

Frente a estos escenarios, el economista solicitó la verificación de la calidad del gasto en las municipalidades y gobiernos regionales, en orden de mitigar la corrupción e ineficiencia.

"Podemos tener altos ratios de ejecución, entre un 70 y 90%, pero debemos asegurarnos de la calidad de tal gasto. En los últimos años, la región de Áncash fue reconocida como una de las que mejor ejecutaba (su presupuesto), pero estuvo inmersa en problemas de corrupción", acotó.

¿En quién recae la responsabilidad? Casas refirió que el Gobierno nacional tiene un papel clave y fiscalizador, principalmente el MEF, quien debería tomar cartas en el asunto.

"(El Gobierno) se ha concentrado en la pre inversión, pero todavía falta mejorar la ejecución, ya que han descuidado la post inversión. Ellos lo han reconocido, no ha sido ejercida (…) Se han ejecutado obras, pero el Estado todavía no ha ejercido una buena medición en la calidad de vida de la población", agregó Casas.

Hay una desesperación por gastarEl economista reveló que, según su experiencia, el Gobierno nacional siempre ha transferido dinero a los gobiernos subnacionales a fines de octubre, y tal transferencia la cuenta como .

Entonces, el ratio de ejecución del Gobierno nacional aumenta, mientras que el de gobiernos regionales y municipales disminuye. Es evidente la incompatibilidad.

¿Dónde quedó el rol rector del Gobierno? Casas afirmó que hay problemas en los gobiernos regionales y locales, pero echarle la culpa solo a ellos, no es justo.

"El Gobierno Nacional debería tener la capacidad rectora y supervisora para identificar problemas de corrupción, y en caso ocurriese tal situación, debería intervenir", concluyó en la presentación de "Agenda 2014", publicación sobre diversas propuestas para mejorar la descentralización, organizado por la UP.