El exministro de Trabajo, Fernando Villarán, proyectó que un permitiría aumentar fuertemente el empleo de calidad. Si hoy el sector industrial concentra el 9% del trabajo en el país, esta cifra subiría hasta 19%.

Villarán explicó que este escenario se evidenciará cuando la industria pase a contribuir al PBI del 15.6% actual al 20% en los primeros cinco años de la industrialización y al 25% en otros quince años más.

"El sector industrial genera una gran cantidad de empleo que no genera los sectores de extracción de materia prima afirmó. Pero la característica más importante es que es un empleador de calidad. Contrata técnicos, ingenieros y obreros calificados y les paga mucho más".

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Incluso, mencionó que la industria podría ser el sector que más trabajo genera en el país, que ahora lo ocupa la agricultura. Además, con este cambio los obreros industriales podrían engrosar la clase media, junto con los profesionales y técnicos.

Iniciativa estatalVillarán consideró que (o Plan Nacional de Diversificación Productiva, como le llama el Ministerio de Producción), como la experiencia de los "países desarrollados de la segunda ola de la industrialización": Canadá, Australia, Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán.

"Todos ellos tuvieron una gran intervención del Estado. Un liderazgo del Estado por industrializarse. Igual como ocurrió en los países exitosos en América Latina como Brasil y México".

Villarán opinó que el Estado podría darle financiamiento barato a los grupos económicos con la condición de que "sean más audaces" y desarrollen proyectos con valor agregado. Y para ello se necesita fortalecer a la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide) para que sea el puntal de la industrialización.

"Todos los países que se han industrializado de manera acelerada en los últimos años, han tenido bancos de fomento industrial muy poderosos", dijo el también decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

Sectores líderesEl exministro dijo que este proceso debe partir de lo ya existente y priorizar en ellos, porque el Perú tiene ventajas industriales: "En Perú se fabrica maquinaría para la mediana minería, la pesquería y la gastronomía, que se está exportando. Son cosas sofisticadas".

Pero también hay que apostar por lo nuevo, como la biotecnología amparada en la biodiversidad del país; y las tecnologías de la información y la comunicación (TICS), incentivando la producción de productos comercializables como películas 3D y software para empresas. "Esto tiene que estar acompañado de un esfuerzo igual de importante en investigación", apuntó.