Bank of America llegó a un acuerdo los reguladores estadounidenses para el pago de US$ 16,650 millones, con el que pondría fin a acusaciones sobre que habría llevado a inversores a comprar activos respaldado por hipotecas problemáticas.

Bajo el acuerdo, que anunció el , el segundo mayor banco de Estados Unidos pagará una pena de US$ 9,650 millones en efectivo, y entregará US$ 7,000 millones en auxilio a los propietarios y comunidades.

Se espera que el acuerdo resuelva la gran mayoría de los pasivos remanentes de Bank of America ligados a sus compras de y .

"Esta resolución histórica, históricamente el mayor de su tipo, va mucho más allá del 'costo de hacer negocios'", dijo el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, a través de un comunicado.

Bank of America dijo que el acuerdo debería reducir sus ganancias del tercer trimestre en unos US$ 5,300 millones antes de impuestos, o US$ 0.43 por acción tras impuestos.

En un comunicado, el presidente ejecutivo del banco, Brian Moynihan, dijo que se había tomado el acuerdo pensando en el mejor interés de los accionistas.

La entidad reconoció la venta de miles de millones de dólares en activos respaldados en hipotecas de riesgo, y no revelar hechos claves sobre la calidad de los créditos.

El acuerdo resuelve los casos pendientes y los potenciales casos futuros con el Departamento de Justicia, con la Comisión de Valores, con la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, con la Administración Federal de Vivienda, y con varios estados estadounidenses.

Considerando el nuevo convenio, Bank of America habrá pagado más de US$ 65,000 millones para resolver los temas hipotecarios con los consumidores, inversores y agencias de Gobierno vinculadas a su compra de Countrywide Financial Corp y de Merrill Lynch & Co.

El monto de US$ 16,500 millones supera además los pagos de US$ 13,000 millones de , y de US$ 7,000 millones de para la resolución de investigaciones similares.