
En ciudades como Nueva York, Miami, Houston, Los Ángeles o Chicago, es casi un clásico escuchar en la barbería, en la iglesia o en el trabajo frases como “este año sí me atrasé” o “todavía no he juntado para los taxes”, porque entre la renta, el daycare, la gasolina y el mandado queda poco espacio para planificar la declaración. Cada primavera, cuando se acerca la fecha límite de abril y empiezan los comerciales de TurboTax en televisión, los correos del IRS y los comentarios en los grupos de Facebook de la comunidad latina, muchos contribuyentes en Estados Unidos sienten la misma mezcla de presión, dudas y miedo a no tener el dinero suficiente para pagar lo que deben. Si todavía no has presentado tu declaración de impuestos, créeme que no estás solo. Pero algo que he aprendido siguiendo de cerca las actualizaciones del sistema fiscal es que, aunque parezca tentador “dejarlo para después”, no declarar puede salir mucho más caro que enfrentar el problema a tiempo, especialmente ahora que el IRS ha ajustado sus sanciones para el año fiscal 2026.
El Servicio de Rentas Internas (IRS) actualizó los montos de sus sanciones para el año fiscal 2026, y hay cambios importantes que todos los contribuyentes deben conocer. Si todavía no presentas tu declaración o estás pensando en dejarla para después, vamos a revisar con calma qué puede ocurrir y cuánto podrías terminar pagando en multas, para que tomes decisiones con la misma seriedad con la que eliges un trabajo, un seguro médico o una escuela para tus hijos.

LA MULTA MÍNIMA POR NO DECLARAR
Uno de los cambios más relevantes para 2026 es el aumento en la penalización por “Failure to File”, es decir, por no presentar la declaración a tiempo. Si entregas tu Formulario 1040 con más de 60 días de retraso respecto a la fecha límite, se activa automáticamente una multa mínima de:
- US$525 , o
- El 100% del impuesto adeudado,
- Se aplica la cifra que resulte menor.
Esto significa que incluso si debes poco dinero, la sanción puede ser dolorosa para el bolsillo de cualquier familia trabajadora, ya sea que vivas en un basement en Queens, compartas renta en Houston o estés pagando hipoteca en el área de Dallas–Fort Worth. Y si la deuda es mayor, el impacto puede ser aún más fuerte porque a esa base se le suman otros cargos.
Además, un 5% mensual que se acumula .A esa multa base se suma un cargo mensual del:
- 5% sobre el saldo no pagado
- Hasta un máximo del 25% del total de la deuda tributaria
En otras palabras, cada mes que pasa sin declarar ni pagar, la cuenta sigue creciendo como cuando dejas una tarjeta de crédito sin atender y de pronto el mínimo ya no alcanza. Este porcentaje se calcula por cada mes o fracción de mes de retraso, lo que significa que incluso unos días de demora cuentan como un mes completo a efectos de penalidad.
¿QUÉ PASA SI PRESENTAS, PERO NO PAGAS? LA MULTA POR “FAILURE TO PAY”
Si presentas tu declaración pero no pagas lo que debes, entra en juego otra sanción llamada “Failure to Pay”. Esta multa es de:
- 0.5% mensual sobre el saldo pendiente, hasta llegar también al 25%.
Hay un detalle importante que muchos contribuyentes, especialmente los que declaran por primera vez en Estados Unidos, no conocen: si en un mismo mes coinciden la multa por no declarar y la de no pagar, el IRS reduce la penalización por no presentar del 5% al 4.5%, para que el total combinado no supere el 5% mensual. Aunque parezca un pequeño alivio, la realidad es que la deuda sigue acumulándose rápidamente, y para una familia latina que vive al día puede significar dejar de pagar servicios, enviar menos dinero a su país o recortar gastos esenciales.
LOS INTERESES TAMBIÉN CUENTAN
Además de las multas, el IRS cobra intereses sobre el monto adeudado, tal como lo hace un banco con un préstamo. Para inicios de 2026, la tasa para personas físicas se mantiene en:
- 7% anual
- Con capitalización diaria
Es decir, cada día que pasa, la deuda crece un poco más, incluso si ya estás pagando penalidades. Ese 7% aplica para el primer trimestre de 2026 en saldos pendientes de contribuyentes individuales, y la agencia ajusta la tasa cada trimestre según la evolución de la tasa de corto plazo del gobierno federal.
MULTAS POR FORMULARIOS INFORMATIVOS: CUIDADO CON LOS W‑2 Y 1099
No solo se sanciona la declaración principal. En el caso de formularios informativos como los W‑2 o 1099, la negligencia intencional puede implicar multas altas por cada documento omitido o presentado incorrectamente. Para 2026, la penalidad por incumplimiento intencional en la presentación de ciertos formularios informativos puede llegar a:
- US$680 por cada documento, cuando el IRS considera que hubo “intentional disregard”, es decir, que se ignoraron deliberadamente las reglas.
Para empleadores pequeños, dueños de negocios familiares, contratistas independientes o personas que trabajan por cuenta propia en construcción, limpieza, delivery o landscaping, esto puede convertirse en un problema serio si no se cumple correctamente con los reportes. No se trata solo de “un papel más”: cada formulario mal reportado puede representar cientos de dólares en sanciones.
¿HAY FORMA DE EVITAR ESTAS MULTAS?
Sí, y aquí es donde vale la pena detenerse un momento: siempre es mejor actuar antes de que el problema crezca y se te convierta en otra preocupación más, junto con la renta, el seguro del carro o el daycare.
- Solicitar una prórroga antes del 15 de abril. Puedes pedir una extensión que te da plazo hasta octubre para presentar la declaración federal de impuestos. Eso sí: la prórroga no retrasa la obligación de pago, solo el envío de la documentación, así que si puedes, conviene hacer un cálculo estimado y enviar al menos una parte del monto que crees que deberás para reducir intereses y penalidades.
- Solicitar un plan de pagos. Si tienes dificultades económicas, puedes pedir un plan de pago a plazos (installment agreement) directamente al IRS. En ese caso, la multa por mora baja a 0.25% mensual sobre el saldo pendiente, en lugar del 0.5% estándar, lo que representa una diferencia considerable a mediano plazo.
- Alivio de multas por primera vez. Si has cumplido correctamente durante los últimos tres años, puedes solicitar un alivio de penalidad por primera vez (“first-time penalty abatement”). Muchos contribuyentes califican y no lo saben, especialmente personas que siempre han presentado a tiempo pero por enfermedad, cambio de trabajo o problemas familiares se atrasan en un solo año.
¿CUÁNDO SÍ PUEDES LIBRARTE DE LA MULTA?
El IRS contempla excepciones bajo el criterio de “Reasonable Cause” o “Causa Razonable”, que es una especie de salvavidas cuando ocurren situaciones verdaderamente graves. Entre los escenarios que pueden justificar la exoneración parcial o total de penalidades se encuentran:
- Desastres naturales (huracanes, inundaciones, incendios) que afecten tu vivienda o tu actividad económica.
- Enfermedades graves que te impidan manejar tus asuntos financieros con normalidad.
- Fallecimiento de un familiar directo en fechas cercanas al vencimiento de la declaración.
Cada caso se evalúa individualmente, no es automático, pero es una opción real cuando existen circunstancias extraordinarias y puedes explicarlas con documentación de respaldo, como reportes médicos, actas de defunción o declaraciones de evacuación por emergencia.
LA CLAVE: DECLARAR AUNQUE NO PUEDAS PAGAR TODO
Si hay algo que siempre recomiendo cuando hablo de este tema con otras personas que, como tú, viven y trabajan en Estados Unidos es lo siguiente: presenta tu declaración a tiempo, aunque no tengas el dinero completo para pagar. No declarar activa la multa más costosa (hasta 5% mensual, con mínimo de US$525 si pasan más de 60 días), mientras que declarar y luego negociar un plan de pago reduce considerablemente el impacto financiero.
El sistema fiscal de Estados Unidos es estricto, pero también ofrece mecanismos para ponerse al día: prórrogas, acuerdos de pago, alivio por primera vez e incluso cancelación de penalidades por causa razonable en situaciones especiales. Ignorar el problema solo hace que la deuda crezca con multas de hasta 25% más intereses diarios, algo que puede comerse el esfuerzo de meses de trabajo en construcción, limpieza, restaurantes, fábricas o cualquier otro empleo donde la comunidad hispana se deja la piel todos los días.







