
Este 8 de marzo, la mayoría de personas que viven en Estados Unidos tendrá que adelantar sus relojes por el cambio de horario. Al pasar directamente de las 2 a.m. a las 3 a.m., muchos comenzarán el día con una hora menos de sueño, lo que puede afectar su salud, su ánimo e incluso su desempeño en el trabajo o en la escuela. Esta modificación brusca de la rutina puede causar cansancio, dificultad para concentrarse y problemas para dormir, en especial en niños, adultos mayores y quienes tienen horarios muy rígidos. Por eso, aquí te explicamos cómo reducir el impacto de perder una hora de sueño y qué hábitos puedes adoptar para que tu cuerpo se adapte mejor al nuevo horario.

ASÍ PUEDES DISMINUIR EL IMPACTO EN TU SALUD POR LA PÉRDIDA DE UNA HORA DE SUEÑO
Aunque quizá no parezca un gran cambio, perder una hora de sueño puede pasarle un verdadero costo a nuestro cuerpo, aseguran los especialistas.
“Décadas de investigación han demostrado que la pérdida de horas de sueño aumenta el riesgo de problemas de salud. En la semana posterior al horario de verano, la incidencia de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares aumenta significativamente, así como la de accidentes automovilísticos”, señaló en un comunicado la Dra. Alicia Roth, psicóloga del sueño de la Clínica Cleveland.
¿Cómo prepararse para este cambio?
Roth dio tres recomendaciones para llegar bien descansado al cambio de hora y no afecte nuestra salud:
- Intentar dormir al menos siete horas en las noches previas al 8 de marzo.
- Evitar consumir cafeína y alcohol antes de acostarte. Esto evitará interrupciones del sueño.
- Tomar sol. “Estamos entrando en una época del año en la que los días son más largos y recibimos más luz solar, que es un factor clave para nuestro sueño, lo que llamamos zeitgeber, o regulador del sueño. Asegurarse de recibir luz solar por la mañana es una de las medidas más importantes para ajustar el reloj”, dijo.
El Dr. Chris Winter, autor de The Sleep Solution, también dio algunas recomendaciones para que el cambio de horario no afecte a las personas. “Si tienes una excelente higiene del sueño antes del horario de verano, la transición será más fácil”, manifestó a New York Times.
- Ajustar tu reloj: adelanta la hora de acostarte por 15 minutos para que puedas despertar 15 minutos antes.
- Cambia tu horario de las comidas: la hora que debes cenar también debes adelantarla; por tanto, tus últimos alimentos debes consumirlos dos horas antes de acostarse para un buen descanso.
- No a la cafeína: si bien no debes consumirla antes de acostarte, los estudios sugieren que se debe evitar al menos seis horas antes de irte a dormir.
- No beber alcohol: si lo haces te dará somnolencia y arruinará tus horas de sueño. Por lo tanto, si puedes evitarlo, mejor.
- Controla la luz que entra a tu habitación: para que no te afecte la luz solar al comienzo, usa antifaz para cubrirte los ojos o cortinas oscuras.
- Haz ejercicio: un estudio de 2019, “Curvas de respuesta de fase circadiana humana para el ejercicio” demostró que hacer ejercicio a las 7 a.m. o entre la 1 p.m. y las 4 p.m. adelanta el reloj biológico y te facilita conciliar el sueño.








