
En alerta máxima se encuentran millones de ciudadanos y a las autoridades por la megatormenta invernal Fern que viene azotando Estados Unidos. Debido a las alarmas que ha encendido este fenómeno, descrito por meteorólogos como potencialmente histórico, el Servicio Meteorológico de EE.UU. explicó cuál es el origen del frío extremo.
¿CUÁL ES EL ORIGEN DE LA OLA DE FRÍO EXTREMO QUE AFECTA A EE.UU.?
La ola de frío extremo que afecta a EE.UU. se origina, principalmente, en una masa de aire ártico empujada hacia el sur por un vórtice polar “deformado” y un chorro polar muy ondulado.
De acuerdo con National Weather Service (NWS), el vórtice polar es una gran área de baja presión y aire frío que rodea los polos de la Tierra. Siempre existe cerca de las zonas polares, pero se debilita en el verano y se intensifica en el invierno. El término “vórtice” se refiere a la rotación en contra de las manecillas del reloj que permite que el aire frío se mantenga cerca de los polos.
“En muchas ocasiones durante el invierno del hemisferio norte, el vórtice polar se expande, enviando el aire frío hacia el sur junto a la corriente en chorro. Esto sucede regularmente durante el invierno y está mayormente asociado a olas de frío extremo provenientes del Ártico en los Estados Unidos”, se lee en su sitio web.

Para el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC, por sus siglas en inglés), el vórtice polar es “la región de la atmósfera que contiene el aire frío del hemisferio, girando de oeste a este. En el hemisferio norte, el eje de rotación se ubica generalmente en el Ártico. También existe un vórtice polar en el hemisferio sur, cuyo eje de rotación gira alrededor del continente antártico”.
Según BBC Sky at Night Magazine, se estima que a raíz del vórtice polar podrían acumularse hasta 2 pies de nieve en algunas zonas de EE.UU. Esto llevaría a la interrupción del transporte y cierre de carreteras.
PAPEL DEL CHORRO Y LA TORMENTA FERN
Un marcado descenso en la corriente en chorro (o jet stream) favorece que ese aire helado se deslice desde Canadá hacia el centro, el sur y el este de Estados Unidos, generando temperaturas muy por debajo de lo normal y sensación térmica extrema.







