Donald Trump propuso limitar por un año los intereses de las tarjetas de crédito como parte de su agenda de asequibilidad. | Crédito: ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP
Donald Trump propuso limitar por un año los intereses de las tarjetas de crédito como parte de su agenda de asequibilidad. | Crédito: ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP

La discusión sobre el elevado costo de vida en Estados Unidos volvió a intensificarse tras el anuncio del presidente Donald Trump de una iniciativa dirigida a uno de los gastos que más afectan a millones de hogares: las tarjetas de crédito. A través de un en Truth Social, el mandatario sostuvo que los consumidores están siendo “estafados” por las tasas de interés elevadas y reclamó una medida urgente de alivio. La propuesta, enmarcada en el malestar acumulado tras años de inflación, pretende enviar una señal clara de accesibilidad económica en un escenario que continúa generando inquietud entre las familias, en especial aquellas que recurren al crédito para afrontar gastos esenciales.

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Según explicó Trump, la medida consistiría en establecer un tope temporal del 10 % a las tasas de interés de las tarjetas de crédito durante un período de un año. De acuerdo con su anuncio, este límite entraría en vigor el 20 de enero, fecha que coincide con el primer aniversario de su regreso a la Casa Blanca. Sin embargo, el presidente no detalló de qué manera se implementaría el plan, dejando abierta la duda sobre si espera una adhesión voluntaria por parte de las compañías emisoras de tarjetas o si buscará mecanismos gubernamentales para imponer el tope.

Donald Trump defendió su propuesta en redes sociales al asegurar que los consumidores estadounidenses están siendo “estafados” por las altas tasas. | Crédito: Patrick T. Fallon / AFP
Donald Trump defendió su propuesta en redes sociales al asegurar que los consumidores estadounidenses están siendo “estafados” por las altas tasas. | Crédito: Patrick T. Fallon / AFP

En su mensaje, Trump justificó la propuesta con una sola palabra escrita en mayúsculas: “¡ASEQUIBILIDAD!”. El costo de vida se ha convertido en uno de los principales focos de malestar en el país y también en un problema político para el presidente y el Partido Republicano. La inflación acumulada de los últimos años ha presionado los precios, y Trump volvió a responsabilizar a su antecesor, el expresidente Joe Biden, por el aumento de las tasas de interés que hoy enfrentan los usuarios de tarjetas de crédito.

No obstante, el planteamiento marca un giro respecto a posiciones anteriores. Durante el último año, el Gobierno de Trump apoyó la eliminación de un límite de US$ 8 a las comisiones de las tarjetas de crédito que había sido impulsado por la administración de Biden. En ese momento, la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB) estimó que dicho tope habría permitido a las familias ahorrar más de US$ 10.000 millones anuales, ya que las comisiones promedio rondaban los US$ 32. Aquella norma fue bloqueada por un juez federal en 2024, y la administración Trump respaldó a los bancos que demandaron para frenar su entrada en vigor.

La viabilidad de la nueva propuesta tampoco está garantizada. No está claro si las entidades financieras aceptarían limitar voluntariamente una de sus principales fuentes de ingresos. Para los bancos, las tasas de interés de las tarjetas representan una parte clave de su rentabilidad, y un tope podría llevar a un endurecimiento de los criterios de otorgamiento de crédito. Esto, a su vez, podría dificultar el acceso al financiamiento para personas con menores ingresos o historiales crediticios más débiles.

Donald Trump vinculó la reducción de los intereses de las tarjetas de crédito con su promesa de aliviar la presión económica sobre las familias. | Crédito: Frederic J. BROWN / AFP
Donald Trump vinculó la reducción de los intereses de las tarjetas de crédito con su promesa de aliviar la presión económica sobre las familias. | Crédito: Frederic J. BROWN / AFP

Ese escenario podría profundizar la llamada economía en forma de K, una tendencia que refleja cómo la brecha de riqueza se ha ampliado en Estados Unidos. Mientras los hogares de mayores ingresos han visto crecer su patrimonio gracias al alza de la bolsa, el aumento del valor de las viviendas y salarios más altos, muchos otros enfrentan una combinación de precios elevados, deudas persistentes y un mercado laboral que muestra señales de desaceleración.

El anuncio sobre las tarjetas de crédito llegó tras una semana en la que Trump difundió varias medidas económicas de tono popular a través de redes sociales. Entre ellas, aseguró haber ordenado la compra de bonos hipotecarios para intentar reducir los costos de la vivienda y propuso prohibir que inversionistas institucionales adquieran casas unifamiliares, en un esfuerzo por mostrarse activo frente a las preocupaciones cotidianas de la población.

SOBRE EL AUTOR

Periodista. Estudió Comunicación en la Universidad de Lima. Diez años de experiencia en medios digitales. Actualmente se desempeña como redactor del Núcleo de Audiencias de El Comercio.